Pese a que las autoridades, en cabeza del propio ministro de la defensa, Diego Molano, que presidió un consejo de seguridad en la ciudad de Barranquilla, presentaron como la gran conclusión el ‘Garantizar el normal y libre desarrollo de labores a las empresas de transporte y, por ende, a conductores y usuarios, el miedo sigue imperando entre los choferes, al punto que muchos, han decidido renunciar y otros, no han vuelto a su sitio de labores.
Lo anterior se evidencia, con la disminución del número de buses circulando por la ciudad o municipios, cumpliendo con las rutas que tienen asignadas.
www.noticiascoopercom.co logró el contacto con un conductor de bus en Barranquilla que, desde el cese de actividades, iniciado hace más de una semana y, no obstante, las garantías ofrecidas por el gobierno, se niega a volver a trabajar, por el momento.
“Temo que lo que no hizo el Covid conmigo, que me tuvo en UCI dos meses, lo hagan las balas asesinas”, exclamó al precisar, que el miedo no es sólo de su parte, sino de su familia.
“Mi esposa dice que, aunque tengamos arroz y guineo para comer, tenemos vida y eso, no tiene precio”, enfatizó el atemorizado conductor, que pidió garantías de su identidad.
“Tuve toda la intención de ir a trabajar ayer jueves en horas de la tarde, pero, conocimos el caso del compañero que fue amenazado durante su recorrido por dos sujetos en motocicleta, quienes, inclusive, le dispararon al vehículo, lo cual, nuevamente hizo que el miedo, se apoderara de mi y no acudí al trabajo”, dijo el entrevistado.
Esta misma situación es vivida por conductores de diferentes empresas, quienes, en el peor de los casos, han preferido renunciar o dejar sus puestos de trabajo, antes que arriesgar sus vidas.
Escrito por: Vera Judith Diazgranados Armenta
Audio: Vera Judith Diazgranados Armenta
Foto: Archivo
