Desde la Contraloría General de la República apoyan la transición de la Región Administrativa y de Planificación Caribe hacia una entidad territorial. No obstante, para lograr esta consolidación se deben tener en cuenta diversos factores que permitan alcanzar esa tan anhelada transformación en las regiones.
El vicecontralor de la República, Carlos Zuluaga, manifestó a www.noticiascoopercom.co que para lograr una verdadera autonomía regional es indispensable contar con una base financiera sólida.
“No puede existir autonomía regional si no hay autonomía financiera. La descentralización no es solo un ejercicio de transferir responsabilidades, sino también de asignar recursos para que estas se puedan cumplir. Por eso hemos solicitado a todo el equipo de trabajo que revise cómo compensar la Ley de Competencias, que debe aprobarse ahora. Esta no es otra cosa que la distribución de los recursos entre estas entidades administrativas, para que puedan gestionar adecuadamente los recursos públicos”, indicó Zuluaga durante la Gran Asamblea del Caribe, que se realizó en el Cubo de Cristal de Barranquilla.
Asimismo, el jefe del ente de control destacó que en los últimos años se han invertido 22 billones de pesos en proyectos en la región Caribe, beneficiando especialmente a ciudadanos en situación de vulnerabilidad.
“Tenemos que aprender de experiencias similares, como las regalías. Por ejemplo, en el Caribe se han invertido 22 billones de pesos en proyectos en los últimos años, y queremos identificar cuál ha sido el proyecto emblemático que pueda servir de ejemplo. Esto demostraría que, a través de estas instancias, es posible construir escenarios que nos permitan potenciar nuestras ventajas comparativas y competitivas, y que resulten en una gestión más eficiente de los derechos de los ciudadanos menos favorecidos”, expresó.
Finalmente, el vicecontralor subrayó que la descentralización debe incluir no solo a los departamentos, sino también a los territorios más apartados del país.
“No puede ser que la concentración del bienestar y del desarrollo esté únicamente en las ciudades capitales o en las áreas metropolitanas, muchas veces financiadas con recursos de los departamentos. Las periferias, donde vive la población más pobre, siguen enfrentando desigualdades que aún consumen los esfuerzos por superar la pobreza y atender necesidades básicas, que a estas alturas no deberían ser un problema en la agenda pública”, concluyó Zuluaga.
Escrito y foto: Mateo Rueda Gómez
