La disputa territorial entre el Distrito de Barranquilla y el municipio de Puerto Colombia suma un capitulo clave tras la entrega del informe técnico de deslinde por parte del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC). La entidad remitió al Congreso de la República la propuesta de una nueva línea divisoria para el Corredor Universitario, una zona de acelerado crecimiento urbano donde ambos municipios convergen cotidianamente. La decisión final quedará en manos del Poder Legislativo mediante la expedición de una ley.
El estudio abarcó cerca de 1.153 hectáreas estratégicas con alta densidad residencial, comercial, educativa e institucional. Al tomar como referencia el cauce funcional del Arroyo León y analizar las coordenadas del trazado, el documento sugiere la anexión del Corredor Universitario a Barranquilla. De prosperar, la medida restituiría al Distrito más de 1.036 hectáreas, adoptando casi en su totalidad la postura histórica de la capital del Atlántico, salvo por contadas excepciones en áreas rurales.
Sectores y equipamientos que pasarían a Barranquilla
La delimitación planteada por el IGAC mantendría bajo la jurisdicción barranquillera infraestructura clave para la región:
- Sectores residenciales: Urbanización Villa Campestre.
- Educación superior: Seis instituciones, incluyendo la Universidad del Norte, la Universidad del Atlántico, la Universidad Libre y la Universidad Sergio Arboleda.
- Colegios: Siete planteles educativos, entre ellos el Colegio Británico Internacional, Royal School, Sagrado Corazón y American School.
- Comercio y servicios: Cinco centros comerciales (como Plaza Campestre, Buenavista y Plaza Florencia), dos clínicas y un hotel.
- Otros equipamientos: Tres camposantos, entre los que figuran Jardines del Recuerdo y Jardines de la Eternidad.
Asimismo, la propuesta ratifica que zonas de alto valor ecológico como la Ciénaga de Mallorquín y la playa de Puerto Mocho pertenecen al territorio de Barranquilla, desestimando las aspiraciones de Puerto Colombia y alineándose con la gestión ambiental e inmobiliaria que el Distrito ejerce actualmente en esos ecosistemas.
Foto: tomada @Igad
