martes, abril 28, 2026 7:39 pm

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Nuevas generaciones que mantienen vivo el folclor

por Redacción: Noticias Coopercom

En medio de la emoción, el acordeón y la tradición que se respira en cada rincón del Festival de la Leyenda Vallenata, Noticias Coopercom continúa recorriendo los escenarios donde nace el futuro del folclor. Entre notas musicales, sueños infantiles y mucho talento, conversamos con dos jóvenes acordeoneros que representan la nueva sangre del vallenato.

Uno de ellos es Luis José Hernández, aspirante a Rey Vallenato Infantil, quien encontró su pasión por el acordeón gracias a un gesto sencillo pero determinante: el regalo de un vecino que le entregó un acordeón de dos teclas. Desde entonces, el instrumento se convirtió en su compañero de vida.

Su proceso formativo ha sido fundamental en su crecimiento musical, destacándose su paso por la academia del reconocido maestro Turco Gil, donde fortaleció técnica, disciplina y amor por la tradición vallenata. Luis José asegura tener el corazón dividido entre Barranquilla y Valledupar; aunque no ha vivido en la capital del Atlántico, afirma sentirse profundamente barranquillero.

Durante la conversación dejó un mensaje claro para las nuevas generaciones: amar el folclor, respetarlo y trabajar con constancia para mantener viva la esencia del vallenato. Hoy espera con ilusión los resultados del concurso, convencido de que este es solo el inicio de un largo camino musical.

Por otra parte, también conocimos a Juan Pablo Rolón, un niño de apenas 10 años proveniente de Bogotá, quien participa con el firme sueño de convertirse en el nuevo Rey Vallenato Infantil. Su conexión con el género viene prácticamente desde la cuna: lleva el vallenato en la sangre, pues su padre es guacharaquero del cantante Jan Carlos Centeno.

Juan Pablo sueña con representar a todos los niños amantes del acordeón y demostrar que el vallenato no tiene fronteras geográficas, sino un lenguaje universal que une generaciones alrededor de la música.

Así, entre historias de esfuerzo, herencia musical y pasión auténtica, el Festival Vallenato sigue confirmando que el folclor colombiano tiene relevo asegurado en manos de una niñez que toca, siente y defiende con orgullo el sonido eterno del acordeón.