La región del Caribe colombiano actualmente se encuentra expuesta a la temporada de ciclones tropicales que comprende huracanes, tormentas y ondas tropicales entre los meses de junio y noviembre. Zonas insulares como San Andrés, Providencia y la península de La Guajira son las de mayor vulnerabilidad a impactos directos, mientras que departamentos costeros como Magdalena, Atlántico, Bolívar y Sucre experimentan frecuentemente lluvias intensas, marejadas cíclicas y vendavales. Estos fenómenos alteran drásticamente los ecosistemas de la franja costera, aumentando la inestabilidad de las corrientes hídricas y sobrecargando las zonas húmedas marinas.
En contraposición a los fenómenos meteorológicos de alta precipitación, el Vía Parque Isla de Salamanca área protegida ubicada en el departamento del Magdalena, frente a Barranquilla, sufre periódicamente devastadores incendios forestales. Estas conflagraciones son impulsadas por sequías estacionales, acumulación de materia orgánica vegetal seca (como la enea) y, habitualmente, por actividades humanas ilegales como la quema no controlada para la extracción de carbón o la caza clandestina. El fuego arrasa hectáreas de manglar y vegetación nativa, alterando gravemente el hábitat de la fauna silvestre e inundando de humo las poblaciones aledañas.
Para enfrentar la crisis de estos incendios, la Defensa Civil Colombiana ejecuta operaciones coordinadas junto a Parques Nacionales Naturales, la Fuerza Aérea y cuerpos de bomberos locales. La intervención operacional despliega brigadas forestales especializadas equipadas con herramientas manuales y bombas de espalda que se adentran en zonas de difícil acceso ciénaga adentro. Asimismo, se apoyan en tecnología de drones para georreferenciar focos activos y coordinar descargas aéreas de agua a través de helicópteros adaptados con sistemas Bambi Bucket.
En el ámbito preventivo y de gestión del riesgo, la institución mantiene activas sus brigadas de socorro y realiza capacitaciones comunitarias en las zonas de mayor vulnerabilidad del Caribe. Frente a la amenaza ciclónica, lidera planes de emergencia familiar, monitoreo de alertas meteorológicas y preparación de redes de voluntariado para la atención inmediata de emergencias e inundaciones. Este esfuerzo integral busca no solo mitigar el fuego en zonas protegidas, sino fortalecer la capacidad de respuesta comunitaria e institucional ante las amenazas climáticas cambiantes que afectan a la región.
Foto y texto: Yuraine Rambal Romero
