Barranquilla, junto con las poblaciones de Soledad, Malambo, Galapa y Puerto Colombia, afronta una situación crítica debido al riesgo inminente de conflagraciones, según las proyecciones y el monitoreo más reciente del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).
La entidad de monitoreo climático enfatizó que la fuerte ola de calor y la ausencia prolongada de lluvias en la zona crean un entorno propicio para que el fuego se origine y se extienda con rapidez. Ante este panorama, el instituto instó a las administraciones locales y a la comunidad a activar protocolos de máxima vigilancia.
“La región Caribe reporta actualmente nueve poblaciones en el nivel máximo de amenaza. Las localidades en riesgo severo corresponden a La Guajira donde se ubican Albania, Barrancas, Dibulla, Fonseca, Maicao, Manaure, Riohacha y Uribia y al Magdalena, con el territorio de Sitionuevo. A esta lista se suman la capital atlánticense y cuatro municipios circundantes”, puntualizó experto meteorológico del Ideam.
La emergencia ambiental se agrava ante el potencial deterioro en la calidad del aire del departamento, derivado de los focos de calor detectados en la reserva natural Vía Parque Isla de Salamanca. Las densas humaredas generadas en dicho punto geográfico amenazan con desplazarse hacia los sectores urbanos del Atlántico.
Frente a la vulnerabilidad del territorio, las autoridades meteorológicas instan a la población a consultar únicamente las alertas formales y a abstenerse de realizar maniobras al aire libre que desencadenan emergencias ígneas.
Asimismo, los organismos de socorro advierten sobre el peligro de arrojar desechos como materiales de cristal, envases o remanentes de tabaco en zonas de vegetación. Estos elementos, expuestos al sol inclemente y a la masa vegetal seca, actúan como detonantes capaces de propiciar emergencias de gran magnitud.
Foto: Alcaldía de Barranquilla
