La tranquilidad de la playa de Puerto Mocho se rompió la mañana de este viernes con el asesinato de un reconocido pescador que acababa de regresar de su jornada de trabajo.
El crimen ocurrió hacia las 11:35 de la mañana y, de acuerdo con las autoridades, es el primer homicidio que se registra en este sector turístico de Barranquilla.
La víctima fue identificada como Ángel David Rosas Martínez, de 54 años, quien, además de dedicarse a la pesca, administraba junto a uno de sus hermanos un negocio de venta de comidas en la playa. El hombre residía en el barrio Las Flores y era ampliamente conocido entre quienes trabajan diariamente en Puerto Mocho.
Según las primeras investigaciones, Ángel David descendía de su lancha tras regresar de la faena de pesca cuando fue interceptado por dos hombres que se movilizaban en motocicleta. Sin mediar palabra, uno de los sicarios desenfundó un arma de fuego y le disparó en repetidas ocasiones antes de escapar junto a su cómplice.
El pescador recibió impactos de bala en el cuello, el pecho, el abdomen y una mano. Su propio hermano fue quien lo auxilió y lo trasladó de urgencia al Paso Las Flores, pero los médicos confirmaron que llegó sin signos vitales debido a la gravedad de las heridas.
Las autoridades avanzan en la reconstrucción del caso y manejan como principal hipótesis que el crimen estaría relacionado con extorsiones. De acuerdo con la información recopilada durante la investigación, la víctima venía siendo presuntamente intimidada por integrantes de la estructura delincuencial Los Pepes.
Los investigadores también establecieron que el pasado 12 de mayo el pescador fue víctima del robo de dos motores para lancha y que, desde entonces, había sostenido conflictos luego de reclamar por ese hurto, situación que ahora también hace parte de las líneas de investigación.
Fuentes cercanas al caso indicaron que un hombre señalado de pertenecer a Los Pepes fue individualizado por las autoridades luego de ser visto merodeando la zona en actitud sospechosa poco antes del ataque. Sin embargo, quedó en libertad porque, hasta el momento, no hubo personas que lo señalaran formalmente como uno de los responsables del homicidio.
Mientras avanzan las investigaciones para establecer quién ordenó y ejecutó el crimen, la muerte de Ángel David Rosas Martínez ha generado consternación entre pescadores y comerciantes de Puerto Mocho, quienes lo recuerdan como un trabajador reconocido en este tradicional sector costero de Barranquilla.
Redacción: Alejandro Sandoval
