La potencia de un picó barranquillero también puede escucharse lejos de casa. Esta vez, los sonidos del Caribe llegaron hasta Madrid, España, de la mano de dos referentes de la cultura picotera invitados por la Alcaldía de Barranquilla para representar a la ciudad durante la residencia de Shakira.
Luis Eduardo Rodríguez Flores, conocido como El Kapo, llevó hasta Europa una tradición que, según explica, tiene 84 años de historia y que ha convertido a los picós en mucho más que equipos de sonido.
Para El Kapo, llegar a Madrid significa la oportunidad de mostrar que detrás de cada picó existen historias, música, arte y una manera particular de vivir y compartir la alegría del Caribe.
Junto a él estuvo Jorge Durán, ingeniero de sonido y creador de **El Emigrante Turbo**, quien representa a una nueva generación de picoteros que mantiene esta expresión cultural lejos de Colombia.
Durán lleva cuatro años radicado en España. Su proyecto comenzó con un pequeño amplificador de bajo, pero con el tiempo fue creciendo hasta convertirse en un picó que ya ha recorrido cerca de 15 ciudades españolas, llevando sonidos del Caribe a comunidades latinoamericanas.
La presencia de ambos referentes en Madrid refleja cómo la cultura picotera ha comenzado a encontrar nuevos escenarios fuera de Colombia, especialmente entre quienes llevan consigo parte de la identidad del Caribe.
Y es que un picó no se limita a sus parlantes o a la potencia de su sonido. Alrededor de esta cultura también participan pintores, carpinteros, diseñadores, músicos, técnicos y otros creadores que aportan su talento para convertir cada equipo en una pieza particular.
En Madrid, esa tradición encontró además un público que reconoce en sus sonidos una conexión con Barranquilla. Para muchos caribeños que viven lejos de Colombia, escuchar un picó puede significar regresar por unos minutos a las calles, los barrios y las fiestas de su tierra.
Así, mientras la música suena en territorio español, la cultura picotera demuestra que sus fronteras pueden estar mucho más lejos del Caribe. Sus colores, sus sonidos y las historias que la rodean siguen viajando para mantener viva una identidad que también se construye a través de la música.
Redacción: Alejandro Sandoval
