Lo que para algunas víctimas comenzaba como un préstamo de dinero para resolver una necesidad económica, habría terminado convirtiéndose en una presión constante, amenazas y exigencias de pago que podían superar ampliamente la cantidad recibida.
Ese es uno de los elementos que rodea la captura de tres personas señaladas de estar involucradas en casos de extorsión en Barranquilla y Puerto Colombia, durante tres procedimientos realizados en las últimas horas.
De acuerdo con las investigaciones conocidas, uno de los capturados habría utilizado la modalidad del ‘gota a gota’ como fachada para posteriormente intimidar a sus propios clientes y exigirles sumas de dinero muy superiores a las inicialmente prestadas.
La dinámica, según las autoridades, comenzaba con la entrega de pequeñas cantidades de dinero bajo la modalidad de préstamos informales. Sin embargo, cuando llegaba el momento de cobrar, las condiciones cambiaban y los deudores eran sometidos a presiones y amenazas para obligarlos a entregar cantidades que podían triplicar e incluso superar varias veces el valor del préstamo inicial.
Así, lo que aparentemente era un mecanismo de préstamo informal habría terminado siendo utilizado como una herramienta para ejercer cobros extorsivos, aprovechándose de la necesidad económica de las víctimas.
Las capturas se produjeron durante operativos adelantados en Pradomar, el corregimiento de Salgar, en Puerto Colombia, y el barrio Barlovento, en Barranquilla. Tres personas fueron detenidas en flagrancia por delitos relacionados con extorsión y porte o tráfico de armas y explosivos.
Durante los procedimientos fueron incautados dinero en efectivo, celulares, una granada y una motocicleta, elementos que ahora hacen parte de la investigación.
Según las pesquisas, los capturados tendrían presuntos vínculos con las estructuras delincuenciales conocidas como ‘Los Porteños’ y ‘Los Pepes’.
Además de los préstamos utilizados presuntamente como fachada, las autoridades investigan otras exigencias económicas realizadas a comerciantes bajo amenazas de atentar contra su vida o integridad.
El caso deja nuevamente bajo la lupa el fenómeno de los préstamos informales y la manera en que, según la investigación, una deuda puede terminar convirtiéndose en una herramienta de intimidación y extorsión. Ahora será la justicia la encargada de determinar la responsabilidad de los capturados y establecer el alcance de las actividades que les atribuyen.
Redacción: Judiciales
