Lo que alguna vez fue catalogado como una insignia de Barranquilla, el antiguo Puente Pumarejo, en la actualidad pasa por incertidumbre y un alto grado de deterioro.
Esta artería vial con más de 50 años que conectó a los departamentos de Atlántico y Magdalena, representa hoy en día una dificultad para el puerto de Barranquilla y el desarrollo portuario de la zona. Si bien los esfuerzos por mantener un calado del río óptimo han permitido que grandes embarcaciones puedan ingresar al puerto, la altura del puente dificulta su paso.
En 2024 la entonces Ministra de Transporte María Constanza García, había anunciado que la intención del gobierno nacional era demoler al rededor de 400 metros de este puente para garantizar el tránsito de las embarcaciones, esto por un valor superior a los 106 mil millones de pesos, de los cuales 50 mil millones iban a ser dispuestos por la nación. No obstante, el proyecto no continuó y la problemática en este sector se mantuvo.
En los últimos días, el Tribunal Administrativo del Atlántico indicó que se debe de llevar a cabo el cierre definitivo de esa vía por los peligros que representa a raíz de su alto estado de deterioro. El puente representa un peligro incluso para el río Magdalena, teniendo en cuenta que sus escombros pueden caer y afectar la navegabilidad del mismo. Aunque a la fecha existen ciertos planes para llevar a cabo esta demolición, ninguno ha avanzado y la zona portuaria de Barranquilla continúa padeciendo de este impedimento para aumentar su productividad.
Por su parte, la actual Ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, contó que el objetivo del gobierno es dejar las bases para continuar con esta demolición. Esta intervención se extendería hasta por 5 años y daría inicio a mediados de 2026.
“Hay una propuesta justamente acatando esa sentencia y la necesidad, o sea, no solamente que a uno lo obligue un juez, sino que digamos la necesidad de avanzar. Hay una proyección de inversiones planteada a varios años, porque imagínese que hacer ese procedimiento es bastante caro. Así que toca dividirlo en aproximadamente 5 años, ir haciéndolo por fases arrancando el próximo año”, indicó la ministra Rojas.
A la fecha, se desconoce cómo se llevará a cabo el proceso de demolición del mismo, pero desde los gremios portuarios en el Atlántico confían en que este trabajo surtirá efecto y se permita seguir fortaleciendo este sector en la ciudad, pero sobre todo en la región.
Fotografías: Portal Región Caribe y Diario El Universal
