Lo que marcó la diferencia entre el acordeonero Rafael Ricardo y los demás fue sin duda su hermoso acordeón un piano, instrumento con el que logró fusionar las melodías del piano clásico con el folclor vallenato.
Y no es solo la tristeza lo que inunda el corazón de sus seguidores, sino también a sus allegados, familiares y expertos en este arte.
Su primo José Fernando Barrios comentaba que, al inicio de la carrera del bolivarense, la personas simplemente se reían porque lo veían con su emblemático acordeón piano para hacer música vallenata.
“Decían que ese acordeón nada más servía para tocarlo en misas, Rafael Ricardo incluso fue monaguillo, criado en un hogar muy católico, pero él tenía la convicción de que podía hacer algo diferente al tocarlo y por fortuna logró creas melodías únicas, cargadas de mucho sentimiento que hoy estremecen al país”.
Laura Silgado Villalba, quién fue su amiga y fan número 1 calificó sus notas musicales como: “Las más románticas del vallenato”.
Se espera que este jueves se traslade el cuerpo del maestro a su natal San Juan de Nepomuceno, Bolívar donde reciba homenajes y cánticos de todo su extenso repertorio.
Escrito Por: Carlos Daniel Martelo Mackenzie.
