En las últimas horas fue capturado en el municipio de Malambo Ángel Antonio De Alba González, un joven de 25 años conocido como alias ‘Angelito’, señalado por la Fiscalía de participar en un violento caso contra un menor de edad al que, según la investigación, le amputaron tres dedos de la mano por negarse a integrar la estructura criminal ‘Los Costeños’.
El caso se remonta al lunes 3 de marzo del año anterior, cuando el menor fue agredido en hechos que generaron indignación y encendieron las alertas sobre la presión que ejercen estos grupos sobre niños y adolescentes en el Atlántico. Desde entonces, la Fiscalía adelantó un trabajo de recolección de pruebas que permitió obtener la orden de captura contra el hoy detenido.
Con esta detención, ya son dos los presuntos implicados capturados por este hecho, luego de que en agosto del año pasado fuera detenido alias Trivi, también vinculado a la misma organización criminal.
De Alba González deberá responder por los delitos de lesiones personales, deformidad y perturbación funcional, dentro de un proceso judicial que avanza mientras las autoridades profundizan en las circunstancias del ataque.
Este caso vuelve a poner en evidencia una problemática que preocupa a las autoridades: el reclutamiento de menores por parte de estructuras criminales como ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’, que ven en niños y jóvenes una población vulnerable para sus actividades ilegales.
De acuerdo con alertas de organismos como la Defensoría del Pueblo, estos grupos están utilizando menores desde los nueve años en tareas como vigilancia, microtráfico, transporte de armas y drogas, e incluso en actividades delictivas como hurtos y sicariato.
La Alerta Temprana 022 de 2023 para el área metropolitana de Barranquilla también advierte sobre casos de explotación sexual, especialmente en niños, niñas y adolescentes en condición de vulnerabilidad, lo que agrava aún más el panorama.
Las autoridades continúan investigando estas redes criminales, en medio de un contexto donde el uso de menores se ha convertido en una de las principales estrategias de estas organizaciones para sostener sus estructuras ilegales en el Atlántico.
Redacción: judiciales
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