La emergencia sísmica en Venezuela continúa agravándose. En la mañana de este lunes 29 de junio, un nuevo temblor de magnitud 5.1 sacudió la costa norte del país, reavivando el temor entre miles de personas que aún intentan recuperarse de los devastadores terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 registrados el pasado miércoles.
De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, el movimiento telúrico ocurrió a las 6:00 de la mañana (hora local), con epicentro en la latitud 10.69 y longitud -66.78, y una profundidad superficial inferior a los 30 kilómetros, característica que incrementó la percepción del sismo en las zonas afectadas.
Este nuevo movimiento se suma a las más de 430 réplicas que han sido registradas desde la catástrofe inicial. La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) informó que solo durante el domingo se reportaron más de veinte sismos, entre ellos uno de magnitud 4.3 en el occidente del país, lo que mantiene en alerta permanente a las autoridades y a la población.
Mientras tanto, el impacto humano continúa aumentando. El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, confirmó que la cifra oficial de víctimas fatales ascendió a 1.450 personas, mientras que 3.150 han resultado heridas y 12.721 familias permanecen alojadas en refugios temporales tras perder sus viviendas o verse obligadas a abandonar las zonas de mayor riesgo.
La magnitud de la tragedia también preocupa a la comunidad internacional. La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), a través de su portavoz Zoe Brennan, estima que 6,76 millones de personas podrían haberse visto afectadas de forma directa o indirecta por los terremotos y sus consecuencias.
En cuanto a los daños materiales, una evaluación satelital realizada mediante el sistema RAPIDA del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) calculó pérdidas preliminares cercanas a los 6.700 millones de dólares. El balance oficial señala además que 189 edificios colapsaron por completo, 585 presentan daños estructurales parciales, 38 hospitales y 44 centros comerciales resultaron afectados, además de 1.645 estructuras adicionales con distintos niveles de destrucción.
Las labores de búsqueda y rescate continúan en diferentes regiones del país, mientras las autoridades mantienen el monitoreo permanente ante el riesgo de nuevas réplicas que puedan complicar aún más la situación en las zonas devastadas.
Redacción: judiciales
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