sábado, agosto 22, 2026 2:45 am

Casa BarranquillaRobos y vandalismo amenazan el nuevo malecón de Rebolo

Robos y vandalismo amenazan el nuevo malecón de Rebolo

por Yuraine Rambal Romero

La comunidad del barrio Rebolo, en el suroriente de Barranquilla, expresa su profunda molestia ante la ola de hurtos y el desvalijamiento que sufre el Malecón, inaugurado en su primera fase el pasado diciembre de 2024.

El ambicioso proyecto demandó una inversión superior a los 131.000 millones de pesos. Las obras incluyeron la canalización y cobertura del antiguo arroyo mediante una gran losa de concreto, así como la construcción de un parque lineal de 44.513 metros cuadrados para favorecer a más de 112.000 habitantes. Si bien la iniciativa buscaba transformar el rostro del sur de la ciudad, hoy enfrenta una crisis de seguridad: delincuentes aprovechan el día para saquear ventanas, puertas, lavamanos y sanitarios de los locales comerciales destinados a la venta de alimentos y artículos recreativos.

Los habitantes denuncian que, a pesar de la reciente inauguración de un CAI de la Policía a pocos metros del lugar, las autoridades no han conseguido capturar a los responsables, quienes operan con total impunidad.

“Se llevan los sanitarios, las ventanas y hasta las lámparas que iluminan esta zona, hechos que cometen a plena luz del día; nos cansamos de llamar a las autoridades, pero ni ellos pueden hacer nada. Esto nos entristece porque esperamos muchos años para tener una obra de esta calidad y hoy está quedando en manos de los delincuentes”, manifestó Cesar Cantillo , vicepresidente de la asociación Malecón de Rebolo Tramo 1.

A los hurtos de luminarias se suma el temor de que los antisociales arranquen el cableado eléctrico del sector. Por ello, la ciudadanía exige a las instituciones un refuerzo inmediato en la vigilancia policial.

El mal estado de la zona no solo responde a la delincuencia. Los residentes también advierten sobre la carencia de cultura por parte de algunos dueños de mascotas, quienes permiten que los animales hagan sus necesidades en las zonas verdes sin recoger los excrementos, lo cual pone en riesgo la salud de los niños que acuden a jugar.

Esta intervención urbana destaca por su ubicación privilegiada, conectándose con arterias viales de gran relevancia como la calle 30 y la calle 17 (eje logístico fundamental).

Asimismo, el malecón se integra con referentes locales como el estadio Moderno, la zona franca y el Centro Social Don Bosco. El desarrollo urbanístico también contempló la recuperación de los parques Virgencita de Los Trupillos y Trupillos 2, enriqueciendo las alternativas de esparcimiento para las familias de la localidad.

Foto y texto: Yuraine Rambal