martes, agosto 25, 2026 10:44 pm

Casa BarranquillaShayleth estaba a punto de graduarse, pero una bala acabó con sus sueños

Shayleth estaba a punto de graduarse, pero una bala acabó con sus sueños

por Redacción: Noticias Coopercom

Una celebración familiar que debía terminar entre abrazos y felicitaciones terminó convertida en una escena de terror. Shayleth Sofía Díaz Rangel, una adolescente de apenas 15 años y estudiante de undécimo grado, murió después de quedar en medio de un ataque a bala ocurrido en una vivienda del barrio Rebolo, en el suroriente de Barranquilla. 

La joven permaneció durante 19 horas luchando por su vida, pero las graves heridas que sufrió terminaron provocándole la muerte a las 6 de la tarde de este lunes en el Camino Universitario Adelita de Char. 

El ataque ocurrió la noche del pasado sábado, cuando Shayleth se encontraba en la terraza de una vivienda de la calle 16 con carrera 26. Allí había participado poco antes en una celebración familiar por la revelación de sexo de un nuevo integrante de la familia. 

Cuando la fiesta terminó, la adolescente se quedó en la parte externa del inmueble junto a dos familiares. Eran aproximadamente las 10:50 de la noche cuando tres sujetos que se movilizaban en una motocicleta eléctrica llegaron al lugar y comenzaron a disparar en diferentes direcciones y uno de esos proyectiles impactó a Shayleth en la cabeza. 

De acuerdo con la información entregada por las autoridades, todo apunta a que la menor no era el objetivo del ataque. El disparo habría sido dirigido contra otra persona que se encontraba o había estado en el lugar, por lo que la adolescente terminó convertida en víctima de un ataque que, al parecer, tenía otro destinatario. 

Shayleth fue auxiliada inicialmente y trasladada al Hospital General de Barranquilla. Posteriormente fue remitida al Camino Adelita de Char, donde permaneció bajo atención médica y en estado crítico hasta que finalmente falleció. 

La investigación quedó en manos de la Policía Judicial de Infancia y Adolescencia, debido a que tanto la víctima como los presuntos responsables serían menores de edad. Allegados que presenciaron el ataque habrían entregado a las autoridades información sobre los jóvenes que estarían detrás de los disparos. 

Más allá del expediente judicial, la muerte de Shayleth  deja una historia marcada por lo que ya no pudo ser. La adolescente era natural de Soledad, residía en el mismo inmueble donde ocurrió el ataque y cursaba undécimo grado. Estaba a pocos meses de convertirse en bachiller y era reconocida como una estudiante destacada en su institución educativa. 

Su muerte eleva a 55 el número de mujeres asesinadas en el Atlántico durante 2026, de acuerdo con el consolidado mencionado en la información suministrada. 

Redacción: judiciales