La violencia volvió a teñir de sangre las calles de Soledad este viernes 20 de junio.
Un adolescente de tan solo 17 años fue asesinado a tiros dentro de su propia vivienda, en un hecho que las autoridades investigan como un presunto ajuste de cuentas entre estructuras criminales que operan en el municipio.
La víctima fue identificada como Armando Rafael Pérez De Alba, conocido con los alias de El Diablito o Cobacho, quien, según información preliminar de las autoridades, estaría vinculado con el grupo delincuencial organizado los Costeños. El ataque se produjo en horas del mediodía, exactamente en la carrera 22 con calle 7, en el barrio Siete de Agosto, a escasos metros del mercado público de ese sector.
crimen,De acuerdo con testigos y fuentes policiales, dos hombres armados llegaron a pie hasta la vivienda del adolescente. Sin mostrar apuro ni levantar sospechas, ingresaron al inmueble, donde se encontraba Pérez De Alba, y le propinaron dos disparos en la cabeza. El ataque fue directo, sin amenazas previas ni intercambio de palabras.
El joven cayó al suelo gravemente herido y, pese a los esfuerzos de algunos vecinos por prestarle auxilio, falleció pocos minutos después debido a la gravedad de las lesiones. Los atacantes escaparon rápidamente del lugar, y hasta el momento no han sido identificados ni capturados.
Las primeras líneas de investigación de la Policía Metropolitana de Barranquilla apuntan a que el asesinato tendría relación con una disputa entre bandas criminales por el control del microtráfico en el municipio. El barrio Siete de Agosto, donde ocurrió el crimen, ha sido señalado en múltiples ocasiones como una de las zonas de mayor presencia e influencia de grupos como los Costeños, quienes mantienen constantes enfrentamientos con organizaciones rivales.
Según las autoridades, Pérez De Alba figuraba en informes de inteligencia como presunto colaborador o integrante de esta estructura delincuencial, lo que refuerza la teoría de un posible ajuste de cuentas. Sin embargo, no se descartan otras hipótesis, por lo que el caso sigue en investigación.
Este nuevo homicidio se suma a una preocupante cadena de hechos violentos que involucran a menores de edad en la región. En muchos casos, los adolescentes terminan reclutados o cooptados por estructuras criminales, que los utilizan como mensajeros, vigilantes, expendedores o incluso como ejecutores de crímenes. En otras ocasiones, terminan siendo víctimas de la misma violencia que los rodea.
El asesinato de El Diablito ha generado consternación entre los habitantes del sector, quienes aseguran que la inseguridad se ha vuelto parte de la cotidianidad. “Ya ni en su propia casa está uno seguro. Es como si la vida no valiera nada”, dijo un residente que pidió no revelar su identidad por temor a represalias.
La Policía desplegó unidades de investigación criminal e inteligencia en la zona para recolectar pruebas, revisar grabaciones de cámaras cercanas y entrevistar a posibles testigos. Se espera que en las próximas horas se logren avances significativos en la identificación de los autores materiales e intelectuales del homicidio.
Por su parte, las autoridades locales reiteraron el llamado a la comunidad para que colaboren con información que permita esclarecer este y otros crímenes que mantienen en vilo a Soledad y su área metropolitana.
Este caso vuelve a encender las alarmas sobre la fragilidad de la seguridad en los barrios más vulnerables del municipio y pone en evidencia la urgente necesidad de reforzar las estrategias de prevención del delito y protección a los jóvenes frente al poder corrosivo de las bandas criminales.
Redacción: judiciales
