Aunque ninguna autoridad distrital, nacional o policial ha confirmado oficialmente su salida, la falta de apariciones públicas del general Edwin Urrego y el reciente protagonismo del subcomandante, teniente coronel Belkin Villarreal, han alimentado las versiones de un relevo inminente.
Desde hace varios días, Villarreal ha sido el encargado de emitir comunicados, entregar balances operativos y responder por la institución en medio de distintos hechos de seguridad en el área metropolitana. Ese inusual cambio de vocería encendió las alarmas entre los propios habitantes, que empezaron a preguntarse por el paradero y la continuidad del alto mando oficial.
La última aparición pública del general ocurrió en medio de un clima político tenso, luego de que el presidente Gustavo Petro cuestionó fuertemente el sobrevuelo de un helicóptero de la policía sobre el campus de la Universidad del Atlántico durante una jornada de disturbios. “El que dio la orden se va”, dijo el mandatario el pasado 30 de octubre, al asegurar que no quería “servidores de las mafias politiqueras” en esas decisiones.
Tras ese episodio, las intervenciones públicas de Urrego se redujeron de manera notoria. Luego trascendió que el comandante había viajado a Bogotá, lo que reforzó las versiones de una posible salida.
Sin embargo, el caso de la Universidad del Atlántico no sería el único factor detrás de este movimiento. Un segundo episodio habría vuelto a tensar la relación entre la institución y la Casa de Nariño. Esta vez, en apoyo a la Corte Suprema de Justicia, varias especialidades de la Policía Metropolitana de Barranquilla, entre ellas Dijín, Sijín y Goes, participaron en un allanamiento en la vivienda del ministro del Interior, Armando Benedetti, ubicada en Lagos de Caujaral, en Puerto Colombia.
La magistrada de la Corte Suprema, Cristina Lombana, confirmó la diligencia y destacó en un oficio dirigido al ministro de Defensa el profesionalismo del personal policial. “Debo destacar la disciplina, el resguardo de la información y el respeto por la ley, lo que permitió que la actividad probatoria se adelantara con todo éxito”, señaló.
Ese operativo habría generado incomodidad en altos círculos del Gobierno, lo que, según fuentes judiciales, habría acelerado la decisión de apartar a Urrego del mando. La versión que cobra fuerza es que habría salido por cumplir funciones constitucionales de apoyo a la Rama Judicial y preservación del orden público, aun cuando estas chocaran con intereses políticos.
Tampoco sería opción de reemplazo el coronel Ángel Acosta Herrera, actual subcomandante de la Mebar, debido a que no ascendió al grado de general en el último curso. De los 24 coroneles que asistieron, solo cuatro lograron el ascenso.
En medio de este panorama, aparece el nombre del coronel Miguel Andrés Camelo Sánchez como posible nuevo comandante. Camelo, oriundo de Tocaima, Cundinamarca, ha sido jefe de la Policía Metropolitana de Pereira, es Administrador Policial y profesional en Administración de Empresas, con formación de posgrado en seguridad. Su perfil empezó a sonar con fuerza en las últimas horas como la ficha elegida para asumir la dirección de la Metropolitana de Barranquilla.
Por ahora, no hay pronunciamiento oficial que confirme la salida de Urrego ni la llegada de Camelo. Lo cierto es que el silencio institucional ha dejado un vacío de información que se ha llenado con versiones, especulaciones y movimientos internos que ya se sienten en la operatividad diaria de la institución.
Redacción: judiciales
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