La Universidad del Atlántico entró en la recta final de 2026 con el reto de recuperar en cuatro meses buena parte del tiempo perdido durante los primeros siete, según reconoció el rector de la institución, Leyton Barrios, quien advirtió que la ejecución presupuestal apenas alcanzó el 20 % durante ese periodo.
Durante una visita a la sede regional de Suan, acompañado por el vicerrector de Regiones, Wilson Quimbayo, el rector planteó como una de las principales prioridades de su administración convertir los recursos disponibles en obras, servicios y soluciones concretas para estudiantes y docentes.
“Lo que no se trabajó en estos siete meses, vamos a hacerlo en estos cuatro meses que faltan para terminar el año”, afirmó Barrios, al referirse al desafío que tiene la institución para acelerar los procesos administrativos y avanzar en la ejecución de los recursos.
El panorama supone un desafío importante para la Universidad del Atlántico, teniendo en cuenta que aún quedan pocos meses para cerrar la vigencia y existe una ejecución presupuestal que, de acuerdo con lo expuesto por el rector, se encuentra muy por debajo de lo esperado.
Barrios también puso sobre la mesa la necesidad de reorganizar los equipos de trabajo y contar con funcionarios comprometidos con el cumplimiento de las metas trazadas. La intención, explicó, es que la gestión administrativa deje de quedarse únicamente en procesos internos y pueda traducirse en resultados visibles para la comunidad universitaria.
Uno de los puntos que más énfasis tuvo durante su intervención fue la situación de las sedes regionales. El rector sostuvo que los estudiantes de Suan y Sabanalarga deben recibir condiciones similares a las que tienen quienes desarrollan su formación en la sede norte.
“A los estudiantes de la universidad pública hay que tratarlos con dignidad”, manifestó Barrios, al insistir en que la ubicación geográfica no puede convertirse en una razón para que existan diferencias en la calidad de los servicios que reciben los universitarios.
Dentro de esa apuesta, el rector anunció que los servicios de bienestar universitario deberán mantenerse en Suan y Sabanalarga, con el propósito de que los estudiantes de estas sedes tengan acceso a las mismas oportunidades y acompañamiento institucional.
La administración también buscará conseguir las denominadas “victorias tempranas”, es decir, resultados que puedan materializarse en el corto plazo y que permitan atender algunas de las necesidades más urgentes de las sedes regionales. “Hay que dar victorias tempranas para darle las mejores condiciones a la comunidad universitaria en las sedes regionales de la Universidad del Atlántico”, sostuvo.
Con este panorama, los últimos cuatro meses del año serán determinantes para la administración de Barrios. Acelerar la ejecución presupuestal, reorganizar los equipos de trabajo y reducir las brechas entre la sede norte y las regionales aparecen como los principales retos de una institución que busca cerrar 2026 con resultados concretos después de un primer tramo del año marcado por una baja ejecución de sus recursos.
Redacción: Alejandro Sandoval
