Como un hecho inesperado, que jamás habían vivido, describen Hipólita Jiménez y Gustina Charris el fuerte vendaval que azotó en las últimas horas al municipio de Juan de Acosta. En medio de la emergencia, ambas coinciden en que aferrarse a Dios fue lo único que les dio fortaleza para enfrentar la angustia provocada por el fenómeno natural.

El vendaval dejó graves afectaciones en el municipio. De acuerdo con el más reciente informe de la Administración Municipal, más de 500 viviendas resultaron destechadas o averiadas, además de registrarse la caída de numerosos árboles en distintos sectores.
www.noticiascoopercom.co llegó hasta Juan de Acosta y conversó con varias de las familias damnificadas. Una de ellas fue Gustina Charris, residente del barrio San Martín desde hace más de 30 años, quien aseguró que nunca había vivido una situación similar.
“Fue un momento terrible. Tengo 77 años y jamás había visto algo así en mi vida. Estaba almorzando con mi familia cuando, de un momento a otro, empezó a llover con fuertes vientos. Todo ocurrió muy rápido y hasta perdí el almuerzo”, expresó.
La adulta mayor también relató el temor que sintió durante la emergencia y las afectaciones que sufrió su vivienda.
“Yo sufro de presión alta y se me subió al ver todo este desastre. Lloraba al ver cómo, después de tantos años de esfuerzo para tener un ranchito donde vivir, todo podía destruirse en menos de una hora”, manifestó.
Otra de las afectadas fue Hipólita Jiménez, residente del barrio La Esperanza, quien contó que al momento del vendaval se encontraba trabajando en su emprendimiento, del cual depende el sustento de su familia.
“Fue una situación muy desesperante. Solo le pedíamos a Dios que nos protegiera y nos diera fortaleza para que todo esto terminara, porque ocurrió de manera inesperada y no nos dio tiempo de reaccionar. Estaba trabajando en el diseño de mis florecidos con mi máquina de coser, con la que he sacado adelante a mi familia, y cuando pasó el vendaval ya lo había perdido todo”, relató.

Alcaldía de Juan de Acosta declara la calamidad pública
Mientras continúa el censo de las familias afectadas, la Administración Municipal informó que, de manera preliminar, se han identificado más de 14 barrios con daños, siendo El Bolsillo, El Porvenir y San Martín los sectores más afectados.
Según el reporte oficial, al menos 509 familias resultaron damnificadas por el vendaval, situación que llevó a la Alcaldía a declarar la calamidad pública en el municipio.
Las principales pérdidas corresponden a cubiertas de eternit, caballetes, cielos rasos y enseres, además de una gran cantidad de árboles caídos, varios de ellos sobre viviendas.

La administración municipal también informó que adelanta las gestiones y la adquisición de ayudas para atender, en el menor tiempo posible, a las familias que registran las mayores afectaciones, de acuerdo con los resultados del censo.
