Más de 70 artistas de la Escuela Distrital de Arte y las Casas Distritales de Cultura participaron en tres presentaciones que conectaron música, danza, gastronomía y tradición.
La riqueza cultural del Caribe también se vivió sobre los escenarios de Sabor Barranquilla 2026, donde más de 70 artistas, músicos, bailarines e intérpretes del Sistema Distrital de Formación Artística y Cultural llevaron al público una muestra del talento que se forma en Barranquilla.
Durante la feria, la Escuela Distrital de Arte (EDA) y las Casas Distritales de Cultura participaron con una programación que demostró que la gastronomía, la música y la danza hacen parte de un mismo patrimonio y cuentan historias que pasan de generación en generación.
“En Sabor Barranquilla comprobamos que los sabores y los saberes cuentan una historia ancestral, la de nuestras matronas y emprendedoras que nos deleitan el paladar con cada receta heredada de generación en generación”, destacó Johnny Vizcaíno, secretario de Cultura de Barranquilla.
El funcionario también resaltó el papel de los artistas que hicieron parte de la programación y aseguró que la EDA y las Casas Distritales de Cultura son espacios fundamentales para la formación y proyección del talento local.
Tres presentaciones para celebrar el Caribe
La programación comenzó el 21 de agosto con ‘Tambores en el Dique’, una puesta en escena protagonizada por 18 artistas de las Casas Distritales de Cultura, quienes llevaron al escenario expresiones como el baile negro y la puya para rendir homenaje a las tradiciones musicales y dancísticas de las comunidades ribereñas del Caribe colombiano.
La música también tuvo su espacio con la presentación de la Orquesta QuillEDA, integrada por 25 jóvenes músicos de la Escuela Distrital de Arte. Durante la jornada nocturna, la agrupación interpretó un repertorio de ritmos tropicales y sonidos propios del Caribe.
La programación cerró el 23 de agosto con ‘Sabores del Caribe’, una producción escénica en la que participaron 24 artistas y que convirtió el universo de las frutas del Caribe en una experiencia que combinó música y danza.
Así, Sabor Barranquilla no solo puso sobre la mesa los sabores de la región. También permitió que el talento artístico de la ciudad contara, a través del cuerpo, los instrumentos y la escena, las historias y tradiciones que hacen parte de la identidad del Caribe.
