Más de 30 años han pasado desde que un grupo de juguetes decidió cobrar vida y desafiar todas las reglas para ganarse el corazón de varias generaciones. Desde entonces, Toy Story se ha convertido en una de las franquicias más queridas del cine animado y, desde este jueves, su historia suma un nuevo capítulo con el estreno de su quinta entrega.
La película plantea una pregunta que conecta directamente con la infancia actual: ¿qué sucede cuando los juguetes dejan de ser el centro de atención de los niños?
La nueva aventura reúne nuevamente a Woody, Buzz Lightyear, Jessie y el resto de la pandilla, quienes esta vez deberán enfrentarse a una rival inesperada: la tecnología. El conflicto comienza con la llegada de Lilypad, una tableta inteligente que se convierte en la nueva favorita de Bonnie y que está convencida de saber qué es lo mejor para ella.
Para el director y guionista Andrew Stanton, la historia encontró un tema imposible de ignorar.
“Los juguetes realmente no envejecen, pero el mundo sí. No es frecuente encontrar una idea donde el paso del tiempo sea una parte tan interesante de una historia sobre la infancia, la crianza, crecer y seguir adelante. Los juguetes son los observadores de todo eso”, explicó.
Un cambio evidente
La película aborda una transformación que sus realizadores consideran cada vez más visible en la vida cotidiana de los niños. Stanton señaló que el equipo creativo quiso explorar cómo la creciente presencia de los dispositivos electrónicos ha modificado la manera en que los más pequeños se relacionan con el juego.
“Queríamos construir toda la diversión, la emoción y el humor que esperas de una película de Toy Story, pero también enfocarnos en un aspecto de la infancia que aún no habíamos explorado. Hemos notado que los juguetes se han vuelto un factor menor en la vida de muchos niños. Tener una habitación donde no dominen los dispositivos electrónicos parece casi algo anticuado hoy en día”, afirmó.
Por su parte, la codirectora Kenna Harris aseguró que durante todo el proceso creativo hubo una prioridad clara: mantener intacta la esencia que ha convertido a la saga en un fenómeno mundial.
“Andrew y yo estamos en la misma sintonía cuando se trata de hacer que cada idea resulte entretenida. Si encontrábamos algún problema en la historia, la prueba definitiva era preguntarnos si realmente sería algo que el público quisiera ver”, señaló.
Aunque Woody y Buzz continúan siendo figuras fundamentales dentro de la franquicia, esta entrega pone especial atención en Jessie, quien ahora ocupa el cargo de sheriff en la habitación de Bonnie. La vaquera emprenderá una búsqueda personal para descubrir qué significa seguir siendo importante en la vida de su niña.
La película también contará con la participación de reconocidas estrellas de la música. El puertorriqueño Bad Bunny prestará su voz al personaje Pizza con Gafas, mientras que el productor argentino Bizarrap interpretará a Santa de Jardín, sumando un atractivo adicional para los seguidores de la saga.
