Casa AtlánticoTrabajadores de la ESE UNA se declaran en paro por falta de pagos

Trabajadores de la ESE UNA se declaran en paro por falta de pagos

por Mateo Rueda Gómez

Por falta de cumplimiento en las obligaciones contractuales de la entidad, el cuerpo médico de anestesiólogos de la ESE Universitaria del Atlántico, actualmente intervenida, informó la suspensión de sus actividades por medio de una carta dirigida a la agente interventora, Maryury Diaz Céspedes, y al jefe de la Dirección Médica de Especialidades, Hernán Arango. 

Así lo manifestó a www.noticiascoopercom.co el presidente de la Asociación Nacional de Trabajadores de Hospitales, Clínicas y Consultorios (ANTHOC), Napoleón Mugno, quién precisó que a algunos empleados les adeudan hasta seis meses de salario. 

“Como organización sindical nos tomó por sorpresa y esto va en contra de la ESE, ya que viene afectando la funcionalidad, los indicadores y los ingresos de recursos y esto trae como consecuencia que también se afecten los otros especialistas como médicos internistas e intensivistas”, expresó. 

Además, Mugno argumentó que adicionalmente se suma la falta de pagos en los honorarios y baja tarifa de anestesia en sede pediátrica.

“Ellos fueron contratados el personal asistencial como enfermeras, auxiliares de enfermería, conductores y camilleros, por una temporal y que ahora dice que no tiene músculo financiero para solventar el pago de los salarios, sino hasta que la ESE les pague a ellos”, mencionó el presidente de la organización. 

Por otro lado, indicó que los especialistas manifestaron su inconformidad con la tarifa actual de la hora de anestesia pediátrica, fijada en 55 mil pesos. 

“Dicho valor no corresponde a la realidad del mercado ni a la naturaleza del servicio, el cual implica alta complejidad y una elevada carga de responsabilidad médico-legal inherente al paciente pediátrico. Exigimos un ajuste tarifario que dignifique el ejercicio de esta subespecialidad y reconozca el riesgo y la destreza técnica que conlleva”, se lee en la carta.


Escrito y foto-archivo: Mateo Rueda Gómez