El aumento del calado a 10,4 metros no sería el techo para el puerto de Barranquilla. Cormagdalena proyecta que, si se concretan tres obras de infraestructura en el canal de acceso, la ciudad podría alcanzar profundidades cercanas a los 12,5 metros y aumentar de manera significativa el volumen de carga movilizada.
El anuncio fue hecho por Álvaro Redondo, director ejecutivo de Cormagdalena, durante el Foro Río Magdalena, donde se analizó el papel del río como motor de desarrollo económico para la región Caribe.
Redondo explicó que actualmente están identificadas tres obras consideradas claves para mejorar las condiciones de navegación. La recuperación del Tajamar Occidental, cuya intervención ya se encuentra en proceso de licitación pública; la recuperación del Tajamar Oriental y el mantenimiento y recuperación del dique direccional, ubicado entre los kilómetros 3 y 15 del canal de acceso al puerto.
La apuesta es reducir el llamado tracazo, es decir, la necesidad de realizar continuos trabajos de dragado para mantener las condiciones de navegación. Según las estimaciones entregadas durante el foro, las obras podrían permitir una reducción de este esfuerzo de alrededor del 40 %.
El impacto esperado va más allá de facilitar el tránsito de los barcos. Para Cormagdalena, cada metro adicional de calado puede significar mayor capacidad de carga y nuevas oportunidades económicas.
“Cada metro de calado significa empleo, cada metro de calado significa carga”, señaló Redondo.
Actualmente, por el canal de acceso al puerto de Barranquilla se movilizan cerca de 14 millones de toneladas de carga. Con las obras de encauzamiento y un mantenimiento adecuado de las condiciones de navegabilidad, la proyección es que esa cifra pueda crecer hasta 18 millones de toneladas en el mediano plazo.
El escenario planteado por Cormagdalena contempla profundidades cercanas a los 12,5 metros, muy por encima de los 10,4 metros autorizados actualmente.
Para Redondo, lograr esa profundidad permitiría llevar al puerto de Barranquilla a “otro nivel”, al facilitar el ingreso de embarcaciones con mayor capacidad y aumentar el volumen de mercancías que puede movilizar la ciudad.
El reto ahora está en que las obras pasen de los anuncios a la ejecución. Mientras tanto, el incremento del calado a 10,4 metros ya representa un avance para la operación portuaria, pero la apuesta de fondo es mucho mayor. Convertir al río Magdalena y al puerto de Barranquilla en un motor de carga, empleo y desarrollo económico para el Caribe.
Redacción: Alejandro Sandoval
Foto: Noticias Coopercom
