Mientras miles de personas disfrutaban los desfiles y conciertos del Carnaval de Barranquilla 2026, un grupo de presuntos delincuentes, según las autoridades, se movía entre la multitud con otro objetivo. El plan era aprovechar la fiesta para cometer hurtos bajo la modalidad conocida como ‘cosquilleo’.
La jugada terminó en un hotel del centro de la ciudad. Allí fueron ubicados cinco hombres que, de acuerdo con la policía, tenían en su poder 52 teléfonos celulares que habrían sido sustraídos en distintos eventos masivos. Los equipos están avaluados en más de 108 millones de pesos.
El operativo fue adelantado por unidades judiciales del Grupo de Protección y Servicios Especiales, que venían siguiendo movimientos sospechosos en medio de los dispositivos de seguridad desplegados por la temporada. La alta afluencia de turistas y visitantes encendió las alertas desde el inicio de la agenda festiva.
Según las indagaciones preliminares, los capturados habrían llegado desde otras regiones del país con la intención de delinquir durante el Carnaval, aprovechando la concentración de personas en desfiles, conciertos y celebraciones callejeras.
La modalidad utilizada sería el cosquilleo, una práctica silenciosa que se ejecuta en medio de empujones, música y aglomeraciones, cuando la víctima apenas nota el hurto minutos después, muchas veces ya sin posibilidad de reacción inmediata.
Los cinco implicados fueron puestos a disposición de la autoridad competente por el delito de receptación. Entre tanto, las autoridades avanzan en la verificación de los equipos recuperados para identificar plenamente a sus propietarios y devolverlos.
En medio del color, la música y la multitud, el operativo dejó al descubierto que la fiesta también exige vigilancia permanente. Esta vez, el desenlace fue distinto para quienes, presuntamente, intentaron convertir el Carnaval en oportunidad para delinquir.
Redacción: judiciales
Foto: cortesía
