El presidente de la Unión Nacional de Comerciantes (Undeco), Orlando Jiménez, aseguró que las autoridades no han dado una respuesta efectiva al fenómeno de la extorsión durante los últimos siete años, situación que, según dijo, mantiene en permanente temor a los pequeños comerciantes del área metropolitana de Barranquilla.
Jiménez señaló que ese miedo quedó reflejado el pasado sábado, cuando la totalidad de las tiendas en el municipio de Soledad y numerosos establecimientos en barrios de Barranquilla decidieron cerrar sus puertas tras la circulación de panfletos amenazantes.
“Los pequeños comerciantes sienten miedo”, expresó el dirigente gremial al insistir en que la problemática requiere una intervención más contundente por parte de las diferentes autoridades.
Por su parte, Gabriel Navarro Director de Asocentro dio a conocer que en el centro de la ciudad el panorama no fue distinto donde solo el 70% del comercio abrió y el otro 30% se dejó influenciar por los mensajes intimidantes que circulaban por redes sociales.
Por otro lado, frente al debate sobre la posibilidad de autorizar el porte de armas de fuego para ciudadanos, Jiménez consideró que se trata de una medida “muy complicada y riesgosa”, por lo que descartó que represente una solución frente a la delincuencia y la extorsión.
En cambio, propuso que el Gobierno Nacional, las alcaldías y la Policía Nacional fortalezcan el trabajo conjunto para combatir la circulación de armas ilegales y enfrentar de manera más efectiva a las organizaciones criminales.
Como ejemplo de los riesgos que enfrentan los comerciantes, recordó el caso de un tendero que repelió un ataque contra un delincuente y posteriormente fue víctima de represalias.
“En una ocasión un tendero dio de baja a un delincuente; después vinieron y le quemaron el negocio”, relató el presidente de Undeco, al insistir en que la prioridad debe ser desmantelar las estructuras criminales y reforzar la protección a los comerciantes.
Foto y texto: Yuraine Rambal
