jueves, abril 30, 2026 5:02 pm

Casa JudicialesVelas encendidas y un clamor de justicia que no se apaga por Shantal

Velas encendidas y un clamor de justicia que no se apaga por Shantal

por Alejandro Sandoval Navarro

Hay historias que no deberían contarse, porque simplemente no tendrían que ocurrir. Sin embargo, la muerte de la pequeña Shantal Reyes Briceño, de tan solo seis años, se convirtió en una de esas tragedias que hoy sacuden a la comunidad de Puerto Colombia.

La noche del pasado 22 de abril, lo que debía ser un momento de esparcimiento familiar en el malecón terminó en desgracia. La niña, que jugaba sin preocupación, fue arrollada por una motocicleta que, según testigos, se desplazaba a alta velocidad en una zona frecuentada por peatones.

Gravemente herida, Shantal fue trasladada inicialmente al hospital municipal y posteriormente remitida a la Clínica Portoazul, donde los médicos confirmaron su fallecimiento debido a la gravedad de las lesiones.

Ocho días después, el dolor sigue intacto. Pero junto al duelo, crece también la exigencia de respuestas. “Hoy es nuestro familiar, pero mañana no sabemos quién puede ser”, expresó Elkis Reverol, quien además denunció las condiciones de riesgo en la zona. Según relató, es frecuente ver motocicletas circulando a altas velocidades e incluso sin luces, pese a tratarse de un espacio turístico.

La familia también ha puesto sobre la mesa cuestionamientos sobre el procedimiento tras el accidente. De acuerdo con sus declaraciones, el presunto responsable se habría entregado dos horas después del hecho, sin la motocicleta, y fue dejado en libertad esa misma noche debido a que no existía una denuncia formal en su contra en ese momento.

Adicionalmente, allegados aseguran que el joven sería hijo de un funcionario vinculado a tránsito en el municipio, lo que, según ellos, habría dificultado el proceso inicial. Estas versiones deberán ser verificadas por las autoridades en el marco de la investigación.

En medio del dolor, familiares, amigos y habitantes del municipio realizaron una velatón la noche del miércoles en el mismo lugar donde ocurrió la tragedia. El acto estuvo acompañado por unidades de la Policía y se convirtió en un espacio de oración, reflexión y un llamado colectivo de justicia por la vida de la menor.

Más allá del caso individual, la tragedia de Shantal reabre el debate sobre la falta de control en zonas concurridas de Puerto Colombia, donde la velocidad y la imprudencia se han convertido en una amenaza constante.

Quienes la conocieron la recuerdan como una niña amorosa, alegre y llena de sueños. Su ausencia deja un vacío irreparable, pero también un mensaje urgente. La necesidad de reforzar la seguridad vial y evitar que otra vida se apague por la imprudencia.

Redacción: Alejandro Sandoval 

Foto: Alejandro Sandoval