Lo que debía ser una noche de fútbol y celebración terminó convertido en tragedia en Cartagena. Un enfrentamiento entre presuntos barristas del Real Cartagena e hinchas del Junior de Barranquilla dejó como saldo una persona muerta en medio de disturbios registrados tras un partido internacional.
Los hechos ocurrieron en las inmediaciones del Estadio Jaime Morón, donde se disputó el encuentro de Copa Libertadores entre Junior y Palmeiras, que finalizó con empate 1 a 1.
De acuerdo con reportes de la Policía Metropolitana, la situación de orden público comenzó a deteriorarse desde antes del pitazo inicial y se intensificó hacia las 11:00 de la noche, cuando varios grupos protagonizaron enfrentamientos en avenidas cercanas al escenario deportivo.
En medio de la gresca, que involucró el uso de armas blancas, fue atacado Gabriel Acosta Navas, un hombre de 31 años e hincha del equipo barranquillero, quien se encontraba radicado temporalmente en la ciudad para disfrutar del encuentro deportivo. Sin embargo, lo que era un plan de entretenimiento terminó tomando un giro fatídico.
Según la información preliminar, Acosta Navas fue agredido por varios sujetos en plena vía pública, quedando gravemente herido sobre el pavimento. Aunque fue auxiliado y trasladado al Hospital Universitario del Caribe, falleció hacia las 2:00 de la madrugada debido a la gravedad de las lesiones.
A través de redes sociales, comenzaron a circular versiones que han generado mayor preocupación. Algunos aficionados del cuadro ‘Tiburón’ aseguraban que los ataques habrían sido premeditados, señalando que en distintos sectores de la ciudad habrían aparecido pancartas con mensajes amenazantes como “Muerte al Tiburón”, lo que ahora es materia de verificación por parte de las autoridades.
Durante la jornada, la fuerza pública tuvo que intervenir en múltiples ocasiones para intentar controlar los disturbios y dispersar a los grupos involucrados, que empañaron un evento deportivo de carácter internacional.
Este nuevo episodio de violencia vuelve a encender las alarmas sobre el comportamiento de las barras y las condiciones de seguridad en escenarios deportivos, dejando en evidencia los retos que persisten para garantizar jornadas futbolísticas en paz.
Redacción: judiciales
Foto: cortesía
