miércoles, abril 29, 2026 5:07 pm

Casa JudicialesWilmary Guerra fue hallada muerta en Manatí luego de casi dos años desaparecida 

Wilmary Guerra fue hallada muerta en Manatí luego de casi dos años desaparecida 

por Alejandro Sandoval Navarro

En lo más profundo del Atlántico colombiano, entre caminos polvorientos y el calor sofocante de Manatí, Wilmer Guerra nunca se rindió.

Llegó desde Venezuela con el objetivo de encontrar a su hija Wilmary Carolina Guerra Montilla, de 32 años, desaparecida desde el 18 de septiembre de 2023. Casi dos años después, su búsqueda terminó de la forma más dolorosa; su cuerpo fue hallado enterrado en una finca de la zona rural, donde alguna vez se creyó que podría estar viva.  

Wilmary había salido de su casa aquel día de septiembre tras recibir una invitación de su expareja para ir a una finca. No dijo con certeza a dónde iba, y desde entonces no se volvió a saber de ella. Su familia, alarmada por su silencio, la reportó como desaparecida. Pero pasaron los días, luego los meses, y el caso parecía estancarse en la burocracia. Wilmer no tuvo más opción que tomar las riendas de la investigación.  

“Me tocó empezar de cero a los 11 meses porque no había ningún avance de la Fiscalía”, contó con una mezcla de rabia y resignación. Con recursos limitados, pero con un amor inquebrantable por su hija, comenzó una búsqueda silenciosa, persistente. Golpeó puertas, recorrió veredas, habló con quien tuviera algo que decir. Durante ese tiempo, se aferraba a una sola esperanza, la cual se sostenía bajo la premisa de encontrar a su primogénita con vida.  

Pero el pasado jueves, en la finca Las Palmitas, esa esperanza se desvaneció. Una llamada confirmó lo que temía. A Wilmary la habían encontrado enterrada en la parte trasera de este predio. Esto se supo luego de la inspección realizada por el CTI de la Fiscalía.  

Recién este domingo la noticia salió a la luz pública, aunque para Wilmer el tiempo parecía haberse detenido desde mucho antes. “Yo estaba preparado psicológicamente para este momento. Después de un tiempo supe que ya no la iba a encontrar con vida”, confesó en entrevista a un medio local.  

La finca donde fue hallada se encuentra en la misma zona a la que se dirigía aquel día, hace 20 meses. Y aunque el hallazgo ha cerrado un capítulo doloroso, ha abierto otro igual de difícil, el cual está basado en los procesos que de aquí en adelante se llevarán para dar con el paradero del presunto responsable de este atroz crimen.  

El presunto asesino, su expareja, Franklin Jesús Trillos Yance, sigue prófugo. “Pido que no detengan la investigación, que el responsable pague por lo que hizo”, clama Wilmer, con la dignidad de quien ha vivido una tragedia y aun así se mantiene firme.  

Su historia es la de muchos padres que no se resignan al olvido, que convierten el dolor en fuerza y el amor en motor para no parar. Porque Wilmer no paró. No descansó. Y encontró a su hija. Aunque no como soñaba. 

Redacción: Alejandro Sandoval