La edición del Corre Mi Tierra en Barranquilla no solo dejó grandes actuaciones deportivas, sino también historias de esfuerzo y superación.
Una de ellas fue la del barranquillero, Yosi Bravo, quien se convirtió en un ejemplo de resiliencia al cruzar la meta tras enfrentar un desafío personal.
A sus 34 años, Bravo, quién es del barrio Ciudadela 20 de Julio, cruzó la meta del Corre Mi Tierra con la satisfacción de cumplir un reto que hace una década parecía impensable. Un accidente laboral ocurrido hace diez años le cambió la vida al provocar la amputación de una de sus piernas. Sin embargo, lejos de rendirse, decidió transformar la adversidad en una motivación para seguir adelante.
Por eso, entre cientos de corredores, la historia de Yosi llamó la atención por el mensaje que transmitió. www.noticiascoopercom.co conversó con el y manifestó que más allá de los tiempos registrados o de la distancia recorrida, para Yosi la verdadera victoria estuvo en volver a confiar en sí misma y demostrar que, incluso después de los momentos más difíciles, siempre es posible encontrar un nuevo propósito y seguir avanzando.
“Fue una bonita experiencia, la pasé sabroso y espero que se vuelva a repetir, es mi primera vez que participo en esta competencia. Yo invito a las personas que se encuentren en la misma condición mía, que no se aflijen y que la discapacidad está en la mente y no en el cuerpo, aunque visiblemente sea en el cuerpo, que sigan luchando y participando para que logren sus metas”, expresó.
Escrito y foto: Mateo Rueda Gómez
