Casa CulturaDesde Galapa, Atlántico, Natondi: la fuerza joven y talentosa del bullerengue

Desde Galapa, Atlántico, Natondi: la fuerza joven y talentosa del bullerengue

por Cristian Álvarez Gómez

En nuestra pasarela de Noticias  Coopercom, hicimos una parada especial en el corazón del folclor del Atlántico: el municipio de Galapa, tierra de tradición, arte y ritmo. Allí nos encontramos con Natondi, un joven y talentoso grupo bullerenguero que está demostrando que la tradición no tiene edad, y que las nuevas generaciones también laten al ritmo del Caribe.

Conformado hace apenas un año, Natondi está integrado por entre ocho y nueve jóvenes músicos, cuyas edades oscilan entre los 18 y 23 años. Todos ellos, además de ser artistas apasionados, también son estudiantes que han encontrado en el bullerengue una forma de expresión, resistencia y conexión con sus raíces.

Su primera presentación fue en un quinceañero, una experiencia íntima pero significativa que marcó el inicio de su camino musical. Desde entonces, su talento ha ido creciendo, y su más reciente presentación fue nada menos que en el reconocido Festival de la Máscara y Bejuco de Galapa, uno de los escenarios culturales más importantes de la región.

Con tambores, palmas y cantos llenos de alma, Natondi rinde homenaje a la herencia africana e indígena que forma parte del ADN del bullerengue. Su compromiso con el folclor caribeño va más allá de los ensayos: es una forma de vida, un acto de amor por lo propio y un deseo firme de llevar esa magia a otros rincones del país y del mundo.

Una de las cantadoras del grupo lo resume con palabras que tocan el corazón:

“La narrativa cuenta una historia porque mantiene viva cierta tradición, y bueno, el bullerengue —más que todo— es un estilo de vida. Se remonta a contar demasiadas historias, y siento que eso es lo que nos llama la atención del grupo y, en general, que podamos seguir contando historias, seguir transmitiendo todo ese amor que hay detrás… y bueno, todo eso.”

Amantes del folclor caribe, estos jóvenes no solo conservan una tradición ancestral, sino que la renuevan con su energía, talento y visión fresca. En Galapa, el bullerengue no solo se escucha: se siente, se baila y se sueña. Y gracias a Natondi, la historia de nuestro Caribe continúa escribiéndose con tambores jóvenes y corazones llenos de ritmo .