La noche del miércoles se tiñó de sangre en el barrio Lucero, al suroccidente de Barranquilla.
Eran cerca de las 10 de la noche cuando un ataque sicarial interrumpió la tranquilidad de la calle 52 con carrera 31. Ahí, en plena vía pública, Germán Nicolás De La Rosa Zúñiga fue sorprendido por sujetos armados que le dispararon sin darle oportunidad de defensa.
Según el reporte oficial de la policía, los atacantes llegaron al lugar en un vehículo marca Aveo de color gris, acompañado por una motocicleta. Desde el interior del automóvil, uno de los sicarios descendió, sacó un arma de fuego y le propinó dos disparos a la víctima; uno en la región frontal izquierda de la cabeza y otro en la pierna izquierda.
Los hechos ocurrieron frente a lo que, según informaciones preliminares, sería un presunto punto de expendio de estupefacientes. Tras la agresión, los victimarios huyeron del sitio a toda velocidad, dejando a Germán tendido sobre el asfalto y gravemente herido.
Vecinos del sector acudieron de inmediato a auxiliarlo y fue trasladado en estado crítico a la Clínica Adelita de Char. Pese a los esfuerzos del personal médico, Germán Nicolás De La Rosa Zúñiga falleció minutos después de su ingreso.
Las autoridades adelantan investigaciones para esclarecer los móviles del crimen y dar con los responsables.
Algunas versiones del suceso otorgadas por residentes de la zona y quienes conocían a la víctima señalan que los desconocidos arribaron hasta el lugar disparando contra la fachada de cuatro viviendas ubicadas en el lugar de los hechos. Esto con el objetivo de impactar en quienes se encontraban al interior de estas.
En medio del suceso, Germán, quien según fuentes judiciales padecía una condición cognitiva, quedó aturdido por los estruendos que provocaron las detonaciones de las armas de fuego. Situación que no le permitió huir del sitio y la cual habría ocasionado el trágico desenlace de su deceso.
Allegados del hoy occiso indican que este nunca estuvo relacionado con actividades ilícitas y las razones que generaron este escenario sangriento fueron provocadas por antisociales que se han adueñado de la zona para la venta y tráfico de estupefacientes.
Redacción: judiciales
