La calle 84 se prepara para vivir una de las noches más simbólicas del Carnaval de Barranquilla. Este sábado 7 de febrero, los tambores, los faroles y la memoria colectiva se tomarán el tradicional corredor cultural con la Noche de Faroles y Tambores, un desfile que este año rendirá un especial homenaje a la agrupación Palma Africana y a su directora, Carmen Meléndez, por sus 50 años de trabajo ininterrumpido en la salvaguarda de las tradiciones del Caribe colombiano.
Desde las 7:00 de la noche, danzantes y músicos llenarán de luz y ritmo la vía, en una puesta en escena donde los sonidos ancestrales dialogan con la alegría carnavalera. Faroles encendidos, tambores marcando el pulso y vestuarios cargados de historia convertirán la calle 84 en un escenario vivo, donde el pasado y el presente del folclor se encuentran.
El desfile estará encabezado por danzas de tradición, seguidas por comparsas con elementos tradicionales, comparsas de fantasía, disfraces, letanías y bandas de marcha pertenecientes a distintas instituciones educativas de Barranquilla y varios municipios del Atlántico. La diversidad de expresiones reafirma el carácter formativo y comunitario de este evento, que año tras año convoca a nuevas generaciones.
En esta edición, el recorrido tendrá como punto de partida la intersección de la carrera 47 con calle 84. Desde allí avanzará de manera continua hasta la carrera 64, donde realizará un desvío para finalizar en el Parque de la Electrificadora, espacio que tradicionalmente acoge el cierre del desfile y la concentración del público.
La organización del evento está a cargo de la Fundación de Arte y Folclor del Atlántico (Fayfa), entidad que, además, como en años anteriores, pondrá a disposición del Carnaval de Fides la logística del Carnaval de la 84 para el desfile que se desarrollará en horas de la tarde, fortaleciendo la articulación entre las distintas expresiones del Carnaval incluyente.
La Noche de Faroles y Tambores se consolida así como una de las celebraciones más emblemáticas del calendario carnavalero, un espacio donde la tradición no solo se muestra, sino que se honra, se transmite y se mantiene viva bajo la luz de los faroles y el sonido profundo del tambor.
Redacción: Alejandro Sandoval
Foto: cortesía
