viernes, agosto 14, 2026 8:05 pm

Casa BarranquillaEl hombre que saludó a sus verdugos sin saber que iban a matarlo

El hombre que saludó a sus verdugos sin saber que iban a matarlo

por Redacción: Noticias Coopercom

En el barrio El Bosque aún cuesta entender por qué la violencia terminó cobrando la vida de Jesús Manuel de Ávila, de 33 años. Quienes lo conocían coinciden en describirlo como un hombre alegre, querido por los vecinos y ajeno a cualquier conflicto. Su discapacidad mental y de habla, que padecía desde niño, le impedía comprender el riesgo que enfrentó la noche en que fue asesinado. 

El crimen ocurrió hacia las 11:20 de la noche del sábado 25 de julio, en la calle 74 con carrera 7, en el suroccidente de Barranquilla. De acuerdo con la reconstrucción hecha por sus familiares y las primeras versiones recopiladas por las autoridades, hombres armados llegaron al sector mientras varias personas permanecían reunidas en la vía pública. Al advertir la presencia de los sicarios, quienes estaban cerca buscaron refugio dentro de sus viviendas. Jesús Manuel, sin embargo, permaneció en el lugar porque nunca entendió que su vida corría peligro. 

Su padre, Manuel Calixto de Ávila Bermúdez, asegura que su hijo jamás tuvo problemas con la justicia ni estuvo involucrado en actividades delictivas. Por el contrario, era conocido por su carácter amable, sus ocurrencias y por disfrutar de la música, el baile y los momentos de convivencia con los vecinos. Incluso, recordó que los policías del cuadrante solían bromear con él y le prestaban el radio de comunicación para hacerlo reír. 

“Él no le hacía daño a nadie, no era delincuente ni nunca me llegó con cosas ajenas. Dios me había dado un hijo así, pero yo lo aceptaba. Era una payasada, le gustaba estar donde la gente compartía, tomarse un traguito de vez en cuando y nada más”, relató entre lágrimas. 

Las versiones conocidas hasta el momento indican que Jesús Manuel ni siquiera reaccionó cuando aparecieron los agresores. Mientras las demás personas corrían para protegerse, él permaneció inmóvil e, incluso, algunos testigos aseguran que alcanzó a saludar a quienes segundos después le dispararon. Para su familia, esa reacción fue consecuencia de su condición, pues nunca dimensionó la gravedad de lo que estaba ocurriendo. 

“Los demás huyeron, ingresaron a sus casas, se apartaron, y él, inocentemente, como no tenía esa malicia, se quedó quieto ahí. No desconfió de nada, llegaron y le hicieron el daño”, lamentó su padre, quien hoy intenta encontrar respuestas en medio del dolor que dejó la pérdida de su hijo. 

Después del ataque, el miedo se apoderó del sector. Aunque Jesús Manuel era ampliamente conocido y querido en el barrio, pocos vecinos se atrevieron a entregar información a las autoridades por temor a posibles represalias. La Policía Metropolitana de Barranquilla y unidades de la Sijín adelantan la recolección de testimonios y otras labores investigativas para establecer los móviles del homicidio e identificar a los responsables de un crimen que ha causado indignación entre quienes conocieron a un hombre cuya única condición, según su familia, fue vivir sin comprender la maldad de quienes terminaron arrebatándole la vida.

Redacción: judiciales