Debido a la situación de emergencia que vive el municipio de Manatí a causa del vendaval del martes, se instalaron 15 albergues para alojar allí a las familias afectadas por el fenómeno atmosférico.
50 edificaciones en total quedaron averiadas, de ellas 15 fueron derribadas por la fuerza del viento, la estación de Policía de esa localidad también está afectada. Igualmente, los habitantes quedaron sin el servicio de energía y agua.
Un equipo interdisciplinario conformado por la Defensa Civil, las secretarias del ramo de la Gobernación, el Ejército, Policía y la administración municipal trabajan para que Manatí recupere su normalidad.
Por parte de la Policía se enviaron 100 efectivos para prestar labores de vigilancia y evitar saqueos a los inmuebles afectados, también trabajan en el lugar miembros de la Unidad de Operaciones Especiales en Emergencias, Ponasar quienes están ayudando a la comunidad con la distribución de agua a través de carrotanques y haciendo labores de traslado de enseres y muebles que no sufrieron averías.
Edición Gina Geraldino Patiño. Foto Policía Nacional
