Un reciente estudio realizado por las universidades de Michigan y de Arizona, en Estados Unidos, y publicado en Science, indica que plantar muchos árboles es una estrategia costosa y que tiene más sentido centrarse en mantener sanos los bosques existentes para la eliminación del carbono de la atmósfera y almacenándolo en los árboles y el suelo.
Esta nueva estrategia contra el calentamiento global, exigiría un nuevo enfoque de la gestión forestal centrado en los bosques y en la reducción de la acumulación de combustibles que avivan los incendios forestales.
A largo plazo, es probable que estos proyectos beneficien a los bosques y aumenten su capacidad de almacenar carbono mucho más que las campañas de plantación masiva.
El estudio también indica que hay que reducir las emisiones al máximo y lo más pronto posible.
El cambio climático se ha acelerado con los incendios forestales que han batido récords en Estados Unidos, Australia y otros lugares. Al mismo tiempo, la deforestación sigue aumentando y perjudicando especialmente a los bosques tropicales.
Edición: Gustavo Enrique Bossio Jiménez
Foto: heraldo.es
