El Atlántico es un departamento bañado por ríos, arroyos, quebradas, humedales, manglares y otros cuerpos de agua. Sin embargo, en muchas poblaciones el servicio de acueducto no se presta las 24 horas del día.
Siendo consciente de esta realidad, la gobernadora, Elsa Noguera, se propuso en el Plan de Desarrollo ‘Atlántico para la Gente’ ampliar los sistemas de acueductos en cabeceras municipales para aumentar la capacidad de almacenamiento y poder llevar el líquido vital a las comunidades rurales del departamento.
“El servicio de agua toda la vida ha sido muy importante, porque resuelve todo: La salud, el desarrollo. Pero después de la pandemia, ya nadie quiere esta sin agua, y gracias a una inversión de 400 mil millones de pesos, 200 mil millones los pone el Gobierno Nacional y 200 mil millones pone la Gobernación, vamos a lograr ese gran sueño de tener agua las 24 horas en todos los municipios del Atlántico”, dijo Noguera.
Para cumplir con ese anhelo, que en muchos de los casos se trata de familias que recibirán por primera vez el servicio, se viene trabajando en aumentar la producción del líquido y doblar el almacenamiento, con la ampliación de 13 sistemas de acueducto en las cabeceras municipales, y que ya están beneficiando a casi medio millón de atlanticenses en las cabeceras municipales.
Una de las obras que ya están al servicio de la comunidad es el tanque Cupino, en Puerto Colombia. Con su puesta en marcha está beneficiando principalmente a los habitantes de la parte alta del municipio, quienes tenían que despertar en la madrugada para aprovechar las pocas horas de servicio, en las que se recolecta la mayor cantidad de agua para el día siguiente y, de paso, realizaban quehaceres de la casa mientras duraba “el milagro”.
Las buenas noticias de la ampliación de sistemas de almacenamiento también llegaron a Sabanalarga, donde desde el pasado diciembre viene funcionando el nuevo tanque de almacenamiento con capacidad para 1.500 metros cúbicos de agua potable, el cual está ubicado en una de las partes más altas del municipio, para beneficiar principalmente a estos sectores que, por su ubicación geográfica, resultaba imposible llegar con el servicio de calidad.
De acuerdo con la secretaria, Lady Ospina, “en el Atlántico efectivamente estamos rodeados de agua, pero para poder tratar esa agua y llevarla a la pluma de cada uno de nuestros hogares se requiere bombeo.
El bombeo significa energía, primero para llevarla a tratar y dejarla en condiciones aptas para el consumo, y luego bombearla para conducirla hasta los tanques de almacenamiento, para que posteriormente llegue hasta la pluma de los atlanticenses”, explicó.
En este sentido, la Gobernación del Atlántico ha diseñado un paquete de proyectos para aumentar la captación de agua, duplicar su capacidad de almacenamiento en cabeceras y, de esa manera, llegar con la misma calidad del líquido a los corregimientos, que relativamente se encuentran cerca en el departamento.
En esa línea, se adelantan seis iniciativas con inversiones superiores a los 17 mil millones de pesos, que buscan llevar agua potable a la zona rural del departamento, donde ya se han beneficiado 11.192 atlanticenses, de los cuales 3.299 cuentan por primera vez con el servicio.
Dentro de las iniciativas, se encuentra la construcción de la impulsión y redes de acueducto de Patilla, Gallego y Mirador, en el municipio de Sabanalarga, que aparte de cumplir con el objetivo de llevar agua potable a la ruralidad, generan nuevas fuente de empleo en estas pequeñas poblaciones.
Mientras que culminan las obras para llegar con agua potable a todos los rincones del Atlántico, la Gobernación viene implementado un sistema de abastecimiento provisional denominado la ‘Ruta del Agua’, que, a raíz de la pandemia, permitió que las comunidades contaran con el líquido para reducir los contagios y promover el efectivo lavado de manos.
Se instalaron más de 60 tanques provisionales en los territorios del departamento donde todavía no se presta el servicio y ya el programa a la fecha ha entregado más de 31 millones de litros de agua potable, que funciona mediante el aprovisionamiento periódico de carrotanques.
Allí, los guardianes del agua son los principales aliados de Gobernación, pues son los encargados de recibir y repartir el líquido de manera equitativa, garantizando el cumplimiento de las normas de bioseguridad y los malos entendidos entre la comunidad.
