Los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela le respondieron al expresidente Andrés Pastrana tras sus recientes pronunciamientos y una carta dirigida a la Comisión de la Verdad, en la que el exmandatario habría ocultado actos de corrupción en los que participó y no menciona que la misma fue producto de un chantaje a cambio de no extraditarlos a Estados Unidos.
En la carta de respuesta, revelada por la periodista Darcy Quinn, los Orejuela se dirigen al exmandatario y lo acusan de pretender querer pasar como víctima y no incluirse en los actos de corrupción que él mismo señala, como su “participación criminal en los contratos de Dragacol y Chambacú”, asegurando que Pastrana fue el “jefe de esa conspiración delincuencial para defraudar al Estado”.
Un aparte de la misiva dice:
“Señor expresidente Pastrana: No nos extraña, pero nos sorprende cómo, con la entrega de la carta enviada a usted con nuestro común amigo el doctor Santiago Rojas hace más de 20 años y sus declaraciones ante la Comisión de la Verdad, usted señala y al mismo tiempo pretende posar de víctima de la corrupción sin incluirse usted mismo en dicha corrupción. Tenemos entendido que dicho escenario funciona para que los personajes se acerquen para hacer una catarsis espiritual confesando sus delitos y claro, señalando a sus cómplices y los delitos que ellos mismos hayan cometido”.
De igual forma expresan que les sorprende la actitud del expresidente, quien, según la carta, no asume su comparecencia ante la Comisión de la Verdad para confesar sus delitos
Los ex jefes del ‘Cartel de Cali’ aseguran que la carta escrita por ellos y presentada por Andrés Pastrana en la Comisión de la Verdad, fue producto de un chantaje a cambio de no extraditarlos a EE.UU y cuentan que hacia el año 2000, estando presos en la cárcel La Picota, recibieron una visita de Santiago Rojas, médico de la Presidencia, quien les entregó un mensaje del entonces Pastrana Andrés Pastrana, a quien describen como un “común amigo”, en donde les comunicaba que estaba dispuesto a extraditarlos a Estados Unidos “así sea por vías administrativas”. Después de ese encuentro, los hermanos Orejuela aseguran que enviaron, a través del mismo médico, la carta de la polémica al mandatario.
Pastrana, en su carta entregada a la Comisión de la Verdad, señaló que los Orejuela habían contribuido “con el dinero para la campaña de Ernesto Samper, y no fue a sus espaldas”, pero la versión de Gilberto y Miguel Rodríguez es otra:
“Señor expresidente, se le olvidó contarle a la Comisión de la Verdad su participación criminal en los tan sonados contratos de Dragacol y Chambacú donde usted fue el jefe de esa conspiración delincuencial para defraudar al Estado en varios millones de dólares. Hacemos este señalamiento porque de este se desprende la carta producto de su chantaje, origen de este escándalo que usted presentó en la Comisión de la Verdad. Le refresco la memoria señor expresidente: pasaba el año 1999 o 2000, Miguel y yo estábamos presos en la Cárcel la Picota. Eran las seis de la mañana cuando llegó el doctor Santiago Rojas, su médico en presidencia y también directivo de alguna Junta del Inpec, directamente a mi celda y me invitó a una celda en el mismo pabellón donde, después de un corto saludo me dijo: Gilberto, vengo de presidencia y lamento traerle malas noticias, el presidente está muy enojado y dispuesto a extraditarlos a usted y a su hermano a Estados Unidos, así sea por vía administrativa (…) Esperé unos segundos a que el doctor Rojas se tranquilizara y le dije: Doctor, ¿qué hemos hecho para merecernos el enojo del señor presidente y la extradición?; ¿Usted no sabe? me respondió el doctor Rojas. No, le contesté, no tengo ni idea. Ah, pues le explico, ya Miguel estaba en la reunión, el presidente dice, que tanto usted como su hermano están en una conspiración en compañía con Samper y Serpa para desacreditarlo ante la opinión pública por la corrupción que hubo en los contratos de Dragacol y Chambacú, y en represalia por haber sido él, el que denunció el proceso 8000, y eso él no se lo perdona a ustedes, que no duden por un segundo, que él antes de irse de la Presidencia los pondrá en Estados Unidos”. En otro aparte la carta continúa así: “Mi reacción fue temperamental, fue agresiva y hasta grosera con el doctor Rojas que solo, estaba haciendo un favor. Dígale al señor presidente que no sea mentiroso, que no busque disculpas para zanjar odios entre él y el doctor Samper, que hace muchos años no hablamos con el doctor Samper, que no estamos interesados en ningún escándalo, ni en tener problemas con nadie, ni menos con el presidente de Colombia”.
La carta actual se da en respuesta a esa cuando hoy los exnarcotraficantes están en una cárcel de Carolina del Norte tras ser extraditados a Estados Unidos. Por lo anterior, los hermanos buscarán ser escuchados por la Comisión de la Verdad donde se revelarán sus secretos en detalle.
Edición: Gustavo Enrique Bossio Jiménez
foto: eje21.com.co
