Por haberse concertado con grupos de autodefensa y recibir dinero y apoyo económico de ellos para elegirse senador y luego gobernador de Antioquia, en hechos ocurridos entre 2001 y 2007, la Sala Especial de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia condenó a 7 años y nueve meses de prisión al ex gobernador de Antioquia Luis Alfredo Ramos por parapolítica.
Según el expediente del caso, Ramos tenía relaciones directas con los jefes paramilitares Carlos y Vicente Castaño, el narcotraficante Juan Carlos ‘El Tuso’ Sierra y de Miguel Arroyave, comandante del Bloque Centauros de las Auc, quiénes le habrían entregado dinero para sus aspiraciones al senado en el año 2000.
Ramos también fue acusado de participar en una reunión celebrada en 2005 en la finca ‘Bellanita’ de Bello, de propiedad de Hugo Albeiro Quintero, conocido como ‘El Patrón de Bello’, a la que asistieron los paramilitares Iván Roberto Duque, alias Ernesto Báez; Rodrigo Pérez Alzate, alias Julián Bolívar; Pablo Hernán Sierra García, alias Alberto Guerrero y el exsenador Oscar Suárez Mira, junto a Óscar Arboleda y Manuel Ramiro Velásquez.
Óscar Suárez Mira y Álvaro Araújo Castro fueron elegidos en el Congreso en 2002 y hoy están condenados.
Debido a estas relaciones, Ramos “salió elegido Senador en el 2002 y Gobernador de Antioquia en 2007”, señaló la Corte, que tuvo en cuenta y validó los testimonios de Carlos Enrique Areiza, quien posteriormente fue asesinado; de ‘El Tuso’ Sierra y de Andrés de Jesús Vélez Franco, entre otros.
José Raúl Mira Vélez, quien fue miembro del llamado Bloque Metro y del ‘cartel de la gasolina’, dijo que Ramos hizo parte de las autodefensas lideradas por Vicente y Carlos Castaño desde 1995, que entre 2000 y 2003, tuvo vínculos con el bloque y el cartel y que hizo acuerdos para permitir que las bandas asolaran a Medellín y Bello sin oposición de la fuerza pública. Según los testimonios, las bandas le rendían cuenta a alias ‘Don Berna’. La sentencia dice que bandas como ‘La Terraza’ “eran patrocinados por Arturo Quintero dueño de Bellanita de Transporte y por el doctor Luis Alfredo Ramos, quien les colaboró con transporte y con la legalización de las armas en Bello”. El testigo dijo que el compromiso incluía no “matar gente en las calles”, sino desaparecerlos.
Edición: Gustavo Enrique Bossio Jiménez
Foto: Esteban Vanegas
