Por: Hugo Illera Jiménez – Columnista invitado
Es posible que el análisis que voy a escribir pueda coincidir con los hinchas del Junior.
Cuando se fue Amaranto el club quedó con una herencia nada halagadora. Sin entrar al Grupo de los 8 en las primeras cinco fechas de la segunda Liga BetPlay DIMAYOR, la contratación de jugadores que, al enfundarse la camiseta, mostraron que no tenían nivel para lo que se les trajo como Martínez Borja, José Carlos Muñoz, Walmer Pacheco, Juan David Rodríguez y Edwin Velasco.
El más criticado ha sido Martínez Borja porque vino a hacer goles y no los hizo. Muñoz fue traído por Amaranto como un 10 de condiciones que le daría una mano. Ni mano, ni pie. Walmer pensó que vendría de paseo. El Walmer de Equidad, se quedó en Bogotá. Rodríguez comenzó bien e hizo algunos goles y después se fue borrando. Y Velasco, de lesión en lesión, nada de nada.
Arturo Reyes recibió esa herencia, no solo en la falta de resultados sino con el bajo nivel de jugadores, el trabajo confuso en defensa que regalaba goles en todos los partidos con Viera sufriendo como nunca antes, la generación del juego y remates a gol.
Tuvo que trabajar para recuperar el nivel de Ángel, Cetré, Fuentes, Cariaco, Hinestroza, Didier y Sambueza para citar algunos y encontró la solución en defensa utilizando a Homer Martínez como zaguero central.
También debió idear estrategias de desarrollo del juego en sí para poder solucionar las deficiencias y potenciar lo que medianamente estaba bien.
El tres en el fondo con carrileros, el jugar sin un punta definido para utilizar el “falso 9” que entendió y ejecutó Cetré acertadamente, marcando goles en partidos definitivos para clasificar. Aunque después volvió a los cuatro en el fondo y Carmelo como punta, Reyes se la jugó en algunos partidos con cambios que sorprendieron y con utilización de la pelota quieta.
La puesta a punto de Hinestroza, Sambueza y Cariaco fue definitiva en la creación del juego. Junior dependió de ellos y de Cetré y Carmelo para ser el equipo decididamente ofensivo que es y de Didier, Larry y Homer para darle equilibrio en defensa y ataque.
Lamentablemente Cariaco, jugador destacadísimo en esta temporada, se lesionó para los partidos de remate del cuadrangular y, la verdad es que, la ausencia de su fútbol y sus goles hicieron muchísima falta.
Finalmente, Reyes tuvo que depender solo de 17 o 18 jugadores, más el aporte de los jóvenes cuando los necesitó. Y nada más.
Hay que rearmar la nómina, que los que deben irse, se vayan, se necesita un zaguero central de nivel y un goleador de raza, para comenzar…
Barranquilla, Diciembre 14, 2021
