Continúa el riesgo de una invasión de Rusia a Ucrania y el mundo se come las uñas. Sin embargo, los expertos creen más probable una intervención militar selectiva que una operación masiva.
El Secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, se reunió en Ginebra con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, hace pocos días, pero no logró nada. Sin embargo, Blinken le mostrpo los dientes a Lavrov al advertir que si Rusia cruza la frontera provocaría una reacción “rápida y dura” de Estados Unidos.
El Kremlin ha negado cualquier plan de invadir, e insiste en que la desescalada requiere garantías escritas con respecto a la OTAN, que planea reforzar su presencia en esta zona de histórica influencia rusa.
Por su parte, la OTAN está dispuesta al diálogo, pero también preparada militarmente. Mientras tanto, Ucrania se ha ido preparando para lo que podría ser una escalada rusa y cuenta con material de nueva generación como misiles Javelin y NLAW, capaces de destruir tanques y vehículos blindados.

Reino Unido, aliados de Ucrania, el 17 de enero envío carga militar en aviones C- 17 de su Fuerza Aérea, consistente en sistemas de armas defensivas ligeras antiblindaje, según dijo el ministro de Defensa británico, Ben Wallace.
Estados Unidos inició en 2018 el envío a Ucrania de misiles Javelin y un paquete de armas evaluadas en 200 millones de dólares.
Los expertos consideran que Estonia envió ya misiles Javelin, mientras que Letonia y Lituania, pusieron en suelo ucraniano, misiles antiaéreos Stinger.

Con este panorama y con un China en el más bajo perfil, quizá por la proximidad de los Juegos Olímpicos de Invierno, el presidente estadounidense Joe Biden, anunció una unidad “total” de Europa frente a Rusia y Ucrania y que “Esta ayuda reforzará aún más la capacidad de Ucrania a defender su territorio y su población ante una posible agresión rusa”.
Compilación especial de Gustavo Enrique Bossio Jiménez
Foto principal (tanque ruso 72B3M): uralvagonzavod
