La comunidad internacional lamentó que el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov y su homólogo ucraniano, Dmytro Kuleba, no hayan logrado avances hacia un alto el fuego en la reunión realizada hoy en Antalya, Turquía.
El encuentro se desarrolló cuando aún en Mariúpol se llora el ataque contra un hospital pediátrico que dejó tres muertos, entre ellos una niña. Esta fue la primera reunión entre los dos funcionarios de alto nivel de ambos países desde el inicio de la crisis militar hace dos semanas.
Kuleba declaró a la prensa que “quiero repetir que Ucrania no se ha rendido, no se rinde y no se rendirá”, y que “hemos mencionado un alto el fuego pero no hubo avances en ese sentido”, pero de declaró a de continuar negociaciones con Lavrov.
Hasta el momento estos diálogos han logrado treguas locales y la instauración de corredores humanitarios para evacuar civiles que cada parte ha acusado a la otra de incumplir.
El conflicto deja ya más de dos millones de refugiados, según la ONU.
El presidente ruso Vladimir Putin, ha condicionado el cese de la guerra a que Ucrania le ceda la península de Crimea y la región de Donbás, ocupadas por tropas de ese país y que tocan el corazón del nacionalismo de Kiev.
El ataque a Mariúpol en el que resultó semidestruido un hospital pediátrico, fue calificado como “crimen de guerra” por el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, mientras que el primer ministro británico, Boris Johnson, lo calificó de “inmoral”.
Improvisados corredores humanitarios se abrieron de nuevo este jueves para permitir la evacuación de civiles en zonas muy afectadas por los combates, donde civiles llevan días escondidos en sótanos y refugios.
Edición: Gustavo Enrique Bossio Jiménez
Foto: losandes.com.ar
