La magnitud de la emergencia provocada por el terremoto que sacudió al país el pasado 10 de agosto continúa reflejándose en las cifras. Con corte a las 6:30 de la tarde del viernes, el balance nacional reportaba 329 personas fallecidas, 4.600 heridas y 247 desaparecidas. El reporte, divulgado por el presidente Abelardo de la Espriella, señala que la emergencia deja afectaciones en 16 departamentos y 481 municipios. En total, 154.014 familias, equivalentes a 314.751 personas, han resultado afectadas por el desastre.
El impacto sobre la infraestructura también es de grandes proporciones. De acuerdo con el balance, 31.183 viviendas quedaron destruidas y otras 171.273 resultaron averiadas. A esto se suman 553 edificios colapsados y 5.755 edificaciones con algún tipo de daño. Los estragos alcanzaron además espacios esenciales para las comunidades. El reporte incluye afectaciones en 3.710 centros educativos, 5.584 centros comunitarios y 367 centros de salud, además de daños en vías, puentes, acueductos, aeropuertos y otras estructuras necesarias para la prestación de servicios.
A la emergencia ocasionada por el movimiento telúrico se suma la presencia de diez incendios que permanecen activos, nueve de ellos en el departamento del Tolima. Frente a esta situación, el presidente ordenó verificar las circunstancias en las que se habrían reactivado los incendios y establecer si detrás de alguno de estos casos pudo existir intervención criminal.
“Si hubo manos criminales detrás de estos incendios, los responsables serán perseguidos y llevados ante la justicia”, advirtió el mandatario. Mientras continúan las labores de atención y recuperación en las zonas golpeadas por el terremoto, las autoridades también mantienen vigilancia sobre la alerta naranja del volcán Puracé y las afectaciones generadas por las lluvias torrenciales en Sucre.
El Gobierno Nacional aseguró que mantiene desplegados equipos y recursos para atender los diferentes frentes de la emergencia, mientras avanzan las labores de recuperación de las comunidades afectadas y la reconstrucción de las zonas que resultaron más golpeadas. El terremoto, de magnitud 7,4, tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, y provocó daños de gran magnitud en el occidente y centro del país.
Redacción: Alejandro Sandoval
