Unas 30 ciudades de doce provincias en China emitieron alertas y tomaron medidas para frenar el avance de la variante Delta que en las últimas horas ha obligado a las autoridades sanitarias a decretar confinamientos para controlar un incremento de contagios de covid-19.
La decisión pone en cuarentena a millones de habitantes y se toma debido a la confirmación de 90 nuevos casos (61 locales y 29 importados) aunque no se registró oficialmente ningún fallecido en las últimas 24 horas.
La medida incluye restricciones a los viajes aéreos y la realización masiva de pruebas diagnósticas. La variante Delta ya suma alrededor de 300 casos diagnosticados a nivel nacional.
Wuhan, capital de la provincia de Hubei, donde se identificó por primera vez el coronavirus Sars-CoV-2, reportó tres casos domésticos y cinco asintomáticos.
Un total de 30 casos se reportaron en la urbe de Zhengzhou (Henan), la cual fue duramente castigada por torrenciales lluvias e inundaciones en julio pasado. La detección del brote aconsejó aislar a 1,2 millones de personas.
Estos tres centenares de contagios quintuplican la cifra de infecciones registradas en los últimos cinco meses, según medios locales. Por ello, se le considera el rebrote más importante desde la aparición del virus en Wuhan.
Aunque se mantienen prácticamente cerradas las fronteras para impedir el ingreso de casos desde el exterior, se sigue con atención la gestión de aviones y de aeropuertos.
Ello cobra relevancia tras el evento contagioso ocurrido el 20 de julio pasado en el aeropuerto de Nankín (Jiangsu), que autoridades vinculan con casi la totalidad de las infecciones con la variante Delta detectadas posteriormente.
Hasta el momento, China ha administrado 1.689 millones de dosis de vacunas anticovid desarrolladas por sus propios científicos chinos, según datos de la Comisión Nacional de Salud.
Edición: Gustavo Enrique Bossio Jiménez
Foto: tec.mx
