Aunque España, está considerado desde 2016, un país libre de sarampión, en 2019 se detectaron 233 casos. Esto significa que el virus está controlado pero que, al igual que en Reino Unido, cuando un país baja la guardia, la enfermedad contraataca.
Según la Organización Mundial de la Salud, en los 7 primeros meses de 2019 se identificaron 364.808 casos a nivel mundial, tres veces más que los que hubo durante el mismo periodo de 2018 y Reino Unido, Albania, República Checa y Grecia perdieron el estatus de estar “libres” del virus.
La forma más eficaz de mantener el virus controlado es teniendo unas tasas de vacunación altas. En España, eso no ha sido un gran problema. Sin embargo, los datos indican que los brotes de sarampión en ese país afectan, sobre todo, a los nacidos entre 1970 y 1980.
La recomendación de la OMS es vacunar pronto a quienes tengan entre 40 y 50 años de edad y que no recibieron las dos dosis de la vacuna o no han sufrido el sarampión.
El sarampión es una enfermedad infecciosa muy contagiosa, frecuente en niños y causada por un virus. Se caracteriza por manchas en la piel de color rojo, fiebre y un estado de debilidad general. Puede causar inflamación pulmonar y cerebral y amenazar la vida del paciente.
Edición: Gustavo Enrique Bossio
Foto: aboutkidshealt.ca
