Los tres astronautas de la misión Shenzhou-13 regresaron a la Tierra este sábado 16 de abril, luego de cumplir su misión espacial a la que el gobierno chino calificó de exitosa.
La cápsula que trajo a la tripulación, con la mujer Wang Yaping, aterrizó en una zona de Mongolia Interior –una región autónoma del norte– después de las 10:00, hora local, con buena salud y sin contratiempos.
Esta es la octava misión tripulada en la historia del gigante asiático y tuvo una duración de 183 días de tareas científicas. Hicieron varias caminatas extra vehiculares y trabajaron en la reparación, mantenimiento y ensamblaje de la estación espacial Tiangong, que comenzará a operar plenamente en 2023.
La nave Shenzhou-13 es la última misión del programa chino para rivalizar con Estados Unidos en el espacio, tras haber enviado un róver a Marte y recoger muestras de la Luna.
“Palacio Celestial” en construcción
El trío de astronautas, Zhai Zhigang, Ye Guangfu y Wang Yaping, despegó en octubre de 2021 desde el desierto de Gobi, en el noroeste de China, como parte de la segunda de las cuatro misiones tripuladas previstas entre 2021 y 2022 para ensamblar la estación Tiangong, que significa “Palacio Celestial” en mandarín. La estación operará a una altitud de entre 340 y 450 kilómetros, en la órbita terrestre baja. Su vida útil alcanza los 10 años, aunque los especialistas creen que puede alargarse a 15 años con mantenimiento y reparaciones.
El Gobierno chino contempla realizar 10 misiones similares para continuar con el adiestramiento en el ensamblaje, la construcción en órbita de naves complejas y grandes, y la realización de vuelos de larga duración cerca de la Tierra y de experimentos a gran escala.
Edición: Gustavo Enrique Bossio Jiménez
Foto: @ChinaEspacial
