Barranquilla y el Atlántico culminaron el mes de junio de 2025 con cifras alarmantes de muertes violentas. Solo en el último mes se registraron 78 homicidios en el departamento, de los cuales 45 ocurrieron en la capital y 18 en el vecino municipio de Soledad, según un balance de las autoridades.
La cifra refleja una tendencia preocupante ya que, en los primeros seis meses del año, se han reportado cerca de 470 muertes violentas en todo el Atlántico, lo que, de mantenerse, proyecta un cierre de año con más de 900 homicidios, superando con creces las cifras de 2024.
Frente a este panorama, la Policía Metropolitana de Barranquilla intensificó su ofensiva con planes especiales y caravanas de seguridad en zonas críticas de la ciudad y su área metropolitana. Estas acciones comprenden patrullajes constantes, verificación de antecedentes, instalación de puestos de control y actividades de acercamiento comunitario. El objetivo: frenar el avance de delitos de alto impacto como el homicidio, el hurto, el porte ilegal de armas y el tráfico de estupefacientes.
Como resultado de esta estrategia, en lo que va del 2025, la Policía ha realizado 4.077 capturas, con un aumento del 11 % en detenciones por orden judicial, al pasar de 363 en 2024 a 402 en el mismo periodo de este año. Además, se reportan avances en la reducción de algunos delitos:
Hurto a comercios: disminución del 49 % (de 616 a 313 casos).
Lesiones en accidentes de tránsito: reducción del 21 % (de 762 a 600 casos).
Hurto de motocicletas: bajó un 19 %.
Hurto a residencias: cayó un 13 %.
Estos indicadores positivos, sin embargo, contrastan con la creciente tasa de homicidios, que mantiene en alerta a la comunidad y a expertos en seguridad.
“El crimen se fragmentó y se descentralizó”
Para Arturo García Medrano, investigador y analista judicial, el panorama es complejo. A pesar de los esfuerzos institucionales, la violencia sigue creciendo debido a una feroz disputa territorial por el control del narcotráfico en barrios estratégicos de Barranquilla y Soledad.
Según García, existen al menos 12 estructuras delincuenciales no visibilizadas por las autoridades, que operan al margen de las conocidas bandas como Los Costeños y Los Pepes. “Estas organizaciones manejan su propio poder territorial y rentas ilegales, lo que explica el incremento de muertes violentas y de acciones sicariales”, sostuvo.
Además, advirtió que cerca de 27 barrios en Barranquilla y 22 en Soledad se han convertido en puntos críticos donde se concentra el mayor número de homicidios. “La inteligencia preventiva debe reforzarse y actuar con mayor precisión en estas zonas”, enfatizó.
¿Qué medidas adicionales se tomarán?
Las autoridades locales han asegurado que se redoblarán los operativos en barrios priorizados, se incrementarán los controles al porte de armas y se fortalecerá la presencia de inteligencia encubierta en sectores vulnerables. También se impulsarán acciones de intervención social y oportunidades laborales en comunidades afectadas por la violencia.
No obstante, la ciudadanía y analistas coinciden en que el esfuerzo debe ser integral. “No basta con capturas. Se necesita una estrategia que articule seguridad, inclusión social y presencia institucional permanente en los territorios dominados por el crimen”, concluyó García.
Mientras tanto, los barranquilleros esperan que el segundo semestre del año no se convierta en otro capítulo de sangre, dolor e impunidad.
Redacción: Alejandro Sandoval
