jueves, junio 18, 2026 11:15 am

Casa BarranquillaBarranquilleros vivieron la fiesta Tricolor en su primer partido

Barranquilleros vivieron la fiesta Tricolor en su primer partido

por Yuraine Rambal Romero

Barranquilla volvió a revalidar el porqué es la Casa de la selección Colombia. A pesar de que el juego de la Tricolor fue a cientos de kilómetros, en Ciudad de México, los aficionados se tomaron distintos puntos para apoyar a los dirigidos por Néstor Lorenzo en su debut mundialista frente a Uzbekistán.

El Gran Malecón y la Plaza de la Paz fueron algunos de los espacios en que se habilitaron diversas tribunas mundialistas para observar el compromiso deportivo en pantallas gigantes. Aunque el balón empezó a rodar sobre las 9:00 p. m., los aficionados llegaron a estos espacios con horas de antelación.

La fiebre mundialista también sirvió para que muchos comerciantes barranquilleros se rebuscaron con la venta de sus productos en la previa al partido.

Norman Lozano, vendedor de camisetas, contó que las jornadas de la Selección suelen impulsar las ventas.

La experiencia de vivir los partidos de la Selección Colombia en las distintas Fan Zone habilitadas en la ciudad se ha convertido en uno de los grandes atractivos para propios y visitantes durante esta temporada de vacaciones de mitad de año

Sin embargo, la logística para el acceso de los aficionados presentó algunas complicaciones durante la primera fecha debido a la desinformación sobre el funcionamiento de estos espacios.

En ese sentido, las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para cumplir con los lineamientos establecidos y reclamar las boletas de manera gratuita en los puntos habilitados.

Asimismo, recordaron que quienes no logren obtenerlas en esos lugares podrán reclamarlas sin costo en las Fan Zone antes del partido.

Entre las recomendaciones entregadas se encuentra portar el documento de identidad y evitar el ingreso de armas blancas.

Se prevé que para los próximos encuentros vuelvan a habilitarse las Fan Zone ubicadas en la Plaza de la Paz, el estadio Romelio Martínez y el Gran Malecón.

Texto y foto: Yuraine Rambal