La suspensión provisional del decreto que fijó el aumento del salario mínimo encendió el debate político en el país. El ministro del Interior, Armando Benedetti, reaccionó con dureza y aseguró que la decisión responde más a intereses políticos que a criterios técnicos.
“Las élites que tienen influencia en el Congreso y las altas cortes no quieren ayudar a los menos favorecidos de Colombia. Para mí es una decisión política antes que cualquier otra cosa”, afirmó el funcionario, en declaraciones que rápidamente agitaron el panorama público.
La medida fue adoptada por el Consejo de Estado, que suspendió de manera cautelar los efectos del decreto que establecía un incremento del 23,78 % en el salario mínimo. El magistrado ponente que estudia la legalidad del acto administrativo ordenó al Gobierno expedir, en un plazo de ocho días, un nuevo decreto transitorio ajustado a los parámetros legales y constitucionales vigentes.
Según se conoció, la decisión no resuelve de fondo la demanda contra el aumento, sino que deja en pausa sus efectos mientras se analiza la legalidad del procedimiento. El alto tribunal recalcó que el incremento salarial debe sustentarse en variables técnicas como la inflación, la productividad y el comportamiento de la economía, dentro del proceso de concertación entre empresarios, trabajadores y el Estado. En ese sentido, advirtió que no puede obedecer exclusivamente a una determinación política.
El Gobierno del presidente Gustavo Petro deberá ahora emitir un nuevo acto administrativo que cumpla con esos criterios técnicos mientras continúa el estudio de fondo del caso.
Para Benedetti, sin embargo, el debate trasciende el ámbito jurídico. El ministro sostuvo que en las próximas semanas quedará en evidencia quiénes respaldan un incremento que, según el Ejecutivo, buscaba aliviar el impacto económico sobre los sectores más vulnerables, y quiénes, a su juicio, se oponen a ese propósito.
La suspensión del aumento abre un nuevo capítulo en la tensión entre el Gobierno y las altas cortes, en medio de un escenario económico complejo y de un debate que, más allá de lo técnico, ya se instaló en el terreno político.
Redacción: Alejandro Sandoval
Foto: cortesía
