El representante del Sindicato de Taxistas de Barranquilla y su Área Metropolitana, Sinditax, Leonel Osorio Mogollón, advierte el fracaso de esta segunda licitación del taxímetro, diciendo “…que no se va a poder dar por la manera como han alimentado los datos para hacer las proyecciones económicas y la prestación del servicio del transporte público individual”.
“El manejo que ha llevado el Área Metropolitana de Barranquilla, como autoridad del transporte público, ha traído unas consecuencias económicas nefastas en el poder adquisitivo de los taxistas”, afirmó el dirigente sindical y agregó que “gracias a la ineptitud de esta dependencia, en 2021 se denunciaron la muerte de 92 taxistas por covid-19 y otras patologías”.
Señaló que “…el Área Metropolitana de Barranquilla no cumple con sus funciones de inspeccionar y sancionar a las empresas que manejan el servicio de transporte individual tipo taxi. Todo esto se ve traducido en las proyecciones económicas relacionada a los costos de la implementación del sistema, los que están lejos de la realidad y no fueron abordados de una manera seria y científica, ya que los costos del sistema estaban avaluados en dólares para llevar a cabo una licitación de esta magnitud”, enfatizó Osorio Mogollón.
Otro aspecto es la forma como establecieron el precio inicial de la carrera en 6 mil pesos, el cual fue hecho alegremente por ser una costumbre de los taxistas de cobrar la carrera mínima en ese costo, lo que muestra que el servicio de taxis en Barranquilla no es competitivo frente a las plataformas tecnológicas que hoy prestan este servicio. Esto ha traído como consecuencia que los taxistas han perdido el 62% de su poder adquisitivo, considera el representante de Sinditax.
Por último, dijo que “todas estas consecuencias han traído que los conductores de taxis han migrado a trabajar con las aplicaciones que maneja el transporte ilegal porque le es más rentable”.
Escrito y foto por Jorge Martínez Movilla.
