Mediante proposición presentada por el concejal Antonio Bohórquez Collazos, se aprobó la realización de un debate de control político al uso de las armas de descargas eléctricas taser por la Policía Nacional.
Por tal razón, Bohórquez Collazos citó al Secretario General, Carlos Acosta; y al Jefe de la Oficina para Seguridad y Convivencia Ciudad, Nelson Patrón, para que explique a la corporación cómo avanza la contratación y adquisición de las armas de letalidad reducida tipo taser, que está en el orden de los 507 millones de pesos.
El cabildante, preguntará “si se justifica la adquisición de estos elementos de seguridad para la Policía cuando la ciudad está sumida en una emergencia de grandes proporciones por el Covid-19”.
Bohórquez Collazos señaló que estas “armas Taser están diseñadas para incapacitar a una persona o animal mediante descargas eléctricas que imitan las señales nerviosas y confunde a los músculos motores, principalmente brazos y piernas, inmovilizado al objetivo temporalmente”.
Este dispositivo ha recibido fuertes críticas por las organizaciones de derechos humanos, así como del Comité Contra la Tortura de la ONU, que dictaminó que el uso de armas táser provoca un dolor intenso, constituye una forma de tortura, y en algunos casos, puede incluso causar la muerte.
Texto: Jorge Martínez Movilla.
Foto: misionesonline.net
